Gilbert saca la espada y corta a Mosquera
El clasicómano valón rompió la carrera en los tres últimos kilómetros para ganar el sprint de Toledo
ETAPA
1º P. Gilbert (Omega Pharma-Lotto5h.43:41
2º Tyler Farrar (Garmin-Transitions)a 1""
3º Filippo Pozzato (Katusha)m.t.
GENERAL
1º Vincenzo Nibali (Liquigas) 80h.30:48"
2º E. Mosquera (Xacobeo Galicia) a 50"
3º Peter Velits (HTC-Columbia) a 1:59
TOLEDO. El belga Philippe Gilbert (Omega Pharma) alzó la espada vencedora al adjudicarse la decimonovena etapa de la Vuelta disputada entre Piedrahíta y Toledo, de 231,2 kilómetros, en la que el italiano Vincenzo Nibali (Liquigas) endosó en un corte final del pelotón 12 segundos a Ezequiel Mosquera en la víspera de la batalla decisiva de la Bola del Mundo.
Un corto repecho final cerca de meta ofreció un final de clásica en la que un clasicómano de la talla de Gilbert podía ofrecer su talento, como ya hizo en la tercera etapa que se adjudicó en Málaga. El valón pescó en su terreno con uno de sus postreros arranques que rompen el pelotón y cortan el aliento a los rivales.
Y así sucedió, ya que Gilbert, de 28 años, entró en la meta con un segundo de ventaja sobre el estadounidense Tyler Farrar (Garmin) y el italiano Filippo Pozzato (Katusha). Con el mismo tiempo, muy atentos a la hora de soldarse a la rueda del vencedor, pasaron un grupo, entre ellos el líder, el italiano Nibali, y el tercero de la general, el eslovaco Peter Velits (Columbia). Ambos estuvieron atentos y sabían que la rueda buena era la de Gilbert, y no se equivocaron.
Sin embargo, Ezequiel Mosquera (Xacobeo) entró sin gas, al límite, a doce segundos de Nibali, un mordisco inesperado
La etapa se le hizo eterna al pelotón. La más larga de la 75 edición con un maratón de 231 kilómetros. Un aperitivo antes de la traca final que desgastó a todos. Había respeto en la salida de Piedrahíta. Tras un comienzo tranquilo, se afrontó de entrada el Puerto de la Chía con el grupo compacto. En la primera hora se cubrieron 29 kilómetros.
Pasada la dificultad y después de múltiples intentos, se formó una escapada con Jufre, Ortega y Florencio y Roels. El pelotón no se inmutó y se presentó en el paso intermedio de El Barraco, en Ávila, el pueblo de Carlos Sastre, con un retraso de 8.45 minutos, aunque la diferencia máxima fue de 12 a favor de los fugados.
Los equipos de los esprinters no estaban dispuestos a desperdiciar una opción de victoria. El Columbia, Footon y Quick Step, principalmente, impulsaron el grupo hasta dar caza a los escapados a doce kilómetros de Toledo. Empezaba otra etapa, pero con dificultad final en forma de repecho de 6% de desnivel a un paso de la meta.
Hubo saltos varios. Lo intentó Carlos Barredo, también Luis León Sánchez en compañía del australiano Matthew Goss (Columbia), el colocador de Cavendish. Pero el último tramo no era para esprinters. Eso lo sabia Gilbert, quien arrancó a falta de tres kilómetros para imprimir un ritmo difícil de seguir por el resto del grupo cabecero
Nibali anduvo listo y se apuntó al furgón delantero porque el final le venía bien. Gilbert hizo de maquinista y no cedió hasta levantar los brazos por segunda vez en la presente edición de la Vuelta. El ganador de la Amstel Gold Race conquistó la ciudad de las tres culturas y firmó su cuarta victoria de la temporada.