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La seguridad del Mundial no reconoce a Borja Iglesias y le impide entrar: “¿Eres jugador?”

La inesperada anécdota convierte al delantero del Celta en protagonista fuera del césped

La seguridad del Mundial no reconoce a Borja Iglesias y le impide entrar: “¿Eres jugador?”Jose Breton/EP

Borja Iglesias protagonizó una de las anécdotas más llamativas de los últimos días en el Mundial. El delantero del Celta de Vigotuvo problemas para acceder al centro de entrenamiento de la selección que dirige Luis de la Fuente en Chattanooga (Estados Unidos) después de que el personal de seguridad no lograra identificarle como integrante del combinado.

Una situación tan inesperada como divertida que rápidamente se convirtió en viral, siendo una de las imágenes más comentadas de la competición.

Día libre tras el empate ante Cabo Verde

Luis de la Fuente concedió una jornada de descanso a sus futbolistas después del inesperado empate frente a Cabo Verde en el debut mundialista. Los internacionales aprovecharon la ocasión para desconectar junto a familiares y amigos, que han viajado hasta Tennessee para acompañarlos durante la competición. Las familias aprovecharon la mañana para recorrer lugares turísticos de la zona, y Lookout Mountain fue uno de los destinos elegidos. Una jornada de ocio y desconexión para disfrutar antes del importante compromiso ante Arabia Saudí, del que deben salir victoriosos, previsto para este domingo 21 de junio.

El encuentro se presenta como una cita clave para permanecer en la competición, después de dejar escapar dos puntos en su estreno.

La selección de Luis de la Fuente 'pichó' en su encuentro contra Cabo Verde, firmando un empate.

La seguridad no sabía quién era

Durante su tiempo libre, Borja Iglesiasdisfrutó de una mañana relajada en la piscina del hotel junto a su pareja, la creadora de contenido María Valero, además de varios amigos. Más tarde decidió salir a comer fuera de las instalaciones donde se hospeda el equipo y los técnicos.

Fue a su regreso sin embargo cuando se produjo la escena más inesperada del día.

Los miembros de seguridad le cortaron el paso y le solicitaron una acreditación para demostrar que formaba parte de la selección. Según las imágenes difundidas desde la concentración, los responsables del acceso llegaron incluso a preguntarle por su nombre completo y si realmente era jugador del equipo.

La incredulidad de algunos presentes contrastaba con la sorpresa del delantero gallego, que tuvo que identificarse antes de poder regresar al interior del recinto. Pero así fue. "Soy Borja Iglesias. Necesito pasar", dice el delantero, con su mejor inglés. Desde fuera, los aficionados no dan crédito a lo que está sucediendo. "¡Es Borja Iglesias!", se oye exclamar a un seguidor.

Aunque todo quedó en una simple anécdota sin mayores consecuencias, el episodio ha generado numerosas reacciones entre aficionados y usuarios de redes sociales; pues no es habitual que un internacional tenga que demostrar que forma parte de la selección para entrar en su propio centro de entrenamiento.

Aunque Borja Iglesias es un futbolista muy conocido en LaLiga, su popularidad en Estados Unidos está lejos de la que tienen estrellas internacionales como Lionel Messi o Kylian Mbappé. Además, el delantero regresaba de una salida privada, vestido de calle y sin la equipación oficial de la selección, lo que pudo dificultar que el personal de seguridad le identificara a simple vista. En un Mundial con estrictos protocolos de acceso y personal de seguridad local que no necesariamente conoce a todos los internacionales, la confusión terminó dando lugar a una de las anécdotas más curiosas del torneo.

Mientras tanto, Borja Iglesias sigue esperando su oportunidad sobre el césped. El delantero no tuvo minutos en el primer encuentro ante Cabo Verde y confía en poder entrar en los planes de Luis de la Fuente frente a Arabia Saudí.

No es la primera vez que ocurre algo parecido

Situaciones de este tipo no son nuevas en el fútbol. Una de las más recordadas la protagonizó Ronaldinho durante una gira promocional, cuando el personal de seguridad de un evento tardó varios minutos en reconocer al entonces Balón de Oro y le impidió acceder inicialmente al recinto. También le ocurrió a Jamie Vardy en Inglaterra, que llegó a ser confundido con un aficionado cuando intentaba acceder a una zona reservada para jugadores. Episodios insólitos que demuestran que, incluso siendo estrellas del fútbol, a veces el reconocimiento no está garantizado fuera del terreno de juego.