La 'señal de tráfico' que un navarro ha encontrado en Asturias y que remueve conciencias
Han colocado en Cabrales un cartel que pide que circulen despacio por una razón importante
Hay señales que informan y señales que invitan a la reflexión y mueven conciencias. La que estos días se ha hecho popular en la red social X pertenece claramente al segundo grupo. La fotografió un navarro, que se hace conocer como Josean Gares, en Cabrales (Asturias) y la resumió con una frase muy acertada: “Literatura rural”. Porque eso es exactamente lo que hay en esa imagen: una historia contada con cinco palabras. “La vi en Cabrales y me sacó la risa”, escribe el autor del post.
Relacionadas
La surrealista señal que avisa de unas obras en Zaragoza (y no es IA)
Advertencia sin multas ni amenazas
La escena es sencilla. Un poste de tráfico con una señal circular que limita el paso a vehículos de más de diez toneladas y, justo debajo, una placa añadida a mano, sin logos ni tipografías oficiales, escrita con rotulador o pintura y con un mensaje que no figura en ningún reglamento: “Conduce despacio. No sobran vecinos”. No hay amenazas de perder puntos de carné ni de sanciones económicas; sólo una advertencia directa, humana y honesta que apela a algo mucho más efectivo: el vínculo con el lugar y con quienes lo habitan.
Cabrales y el contexto que lo explica todo
El cartel no necesita contexto, pero lo tiene. Cabrales, como tantos pueblos del norte, convive con carreteras estrechas, casas pegadas al asfalto y una realidad demográfica que no admite bromas: cada vecino cuenta, literalmente. Porque en los años 30 del siglo pasado, el municipio, enclavado en plenos Picos de Europa, llegó a tener casi 6.000 habitantes y ahora no alcanza ni 2.000. Por eso el mensaje funciona tan bien. No se limita a pedir prudencia al volante, sino que recuerda algo más profundo: aquí no sobra nadie.
La chapuza viral con la que han arreglado una señal de tráfico
No es extraño, por tanto, que la imagen haya conectado con tanta gente en redes sociales, con casi 115.000 visualizaciones en apenas dos días. Porque más allá de la anécdota, el mensaje tiene lectura universal. Podría colgarse en muchos pueblos (y también en algunas ciudades) donde la prisa ajena se convierte en problema propio. Donde pasar rápido significa, a veces, pasar por encima.
La defensa de lo comunitario
Hay también en el cartel una defensa implícita de lo comunitario. Frente a la lógica de “yo voy a lo mío”, aparece otra que recuerda que la carretera no es sólo una vía de paso, sino parte del espacio compartido. Y que reducir la velocidad puede ser, en según qué lugares, una forma de respeto. El propio autor de la foto aseguraba que le “encantó el cartel” y que él nunca entra con su coche a los pueblos, sino que intenta dejar su vehículo fuera de las calles. Eso es respeto.
Temas
Más en Buzz On
-
El Real Madrid provoca una mofa general por lo que aparece en uno de sus tuits
-
Jude, el niño de dos años que ha batido dos récord Guinness de billar
-
Un bebé enternece al mundo con su forma de decir adiós para siempre a su chupete
-
Qué posibilidades tiene el Athletic de pasar a dieciseisavos de Champions, según la IA