El creador educativo @profescouter (Íñigo Santidrián Solana) se ha sumado a la ola de explicaciones para adultos sobre una de las coletillas más repetidas entre la Generación Alfa. En su vídeo arranca con la pregunta que muchos se hacen en casa o en clase: “¿Pero qué narices significa six seven?”. Y la sitúa como “esa expresión que lo está petando entre la generación alfa, los nacidos a partir del 2010”.
La dimensión del fenómeno no es menor. Santidrián afirma que, aunque “sin ni siquiera ser una palabra”, la expresión fue elegida por Dictionary.com como Palabra del Año 2025. Esa elección está documentada en medios y en la cobertura del propio 'dicho': “67” (pronunciado “six seven”) fue seleccionada por su expansión masiva en redes, colegios y grupos de jóvenes, a pesar de su ambigüedad.
El origen
Sobre el origen, el vídeo apunta a una explicación concreta: “el código 1067 es el código utilizado por la policía de EEUU cuando se encuentra un cadáver”, pero esa atribución no es la que más aparece en las explicaciones periodísticas y divulgativas del meme. Lo que sí coincide es que el “6-7” se disparó en 2025 ligado a la canción “Doot Doot” del rapero Skrilla y a su uso posterior en vídeos y edits de baloncesto en redes.
El propio @profescouter señala además el papel de un jugador joven: “quien realmente popularizó esta expresión es el jugador de basket universitario Taylen Kinney”, aludiendo a su aparición en entrevistas y contenidos virales.
Su uso y significado
Lo más interesante, y lo que explica su éxito, es el uso. El profesor lo dice sin rodeos: “no tiene ningún significado concreto”. En la práctica, se emplea como respuesta comodín, algo parecido a un “ni bien ni mal” o “más o menos”, con un toque de gracia por sonar en inglés y por el gesto que suele acompañarlo. Él mismo pone ejemplos cotidianos: “¿Qué tal el examen? Te responden six seven. ¿Qué tal la nueva película? Six seven”. Se trata de una expresión extendida, repetida, a menudo sin sentido fijo, que irrita a parte del profesorado y desconcierta a las familias precisamente porque su función es más social que semántica. De hecho, esa “falta de significado” no es un fallo del meme, sino su motor.
Santidrián remata con un guiño a los adultos que conviven con adolescentes: “a ti, profesor, adulto, padre, tío, que convives con jóvenes: no significa nada”, y bromea con que ojalá pase rápido: “espero que esta moda acabe pronto”.