Bilbainadas en la residencia de Loiu

21.05.2020 | 00:13
El personal del centro también disfrutó de la soleada jornada

La vida y la alegría empiezan a inundar los centros de mayores como el de gurena, tras meses de miedo y oscuridad

DOS meses después de que el Gobierno español decretara el estado de alarma y comenzara el periodo de confinamiento, las calles de los municipios vizcainos adquieren, de manera suave y progresiva, la actividad y la vida que habían perdido las últimas semanas. El hecho de poder salir a hacer deporte, dar un paseo o incluso ir a una terraza a tomar un café al sol es para mucha gente un síntoma positivo del avance contra la crisis provocada por el covid-19. No obstante, las personas usuarias de residencias de mayores tienen ciertas limitaciones para vivir en su piel estos avances, por lo que la dirección y el personal del Complejo Residencial Gurena, de Loiu, optó el miércoles por celebrar una jornada de lo más especial. "Nuestros y nuestras residentes ven por la televisión y en el periódico que la situación va mejorando, pero al estar en la residencia no pueden vivirlo en primera persona. Por eso, creemos que era muy importante darles la oportunidad de vivir un día especial en el que reciban un mensaje de positivismo y alegría. Lejos de ser una fiesta, creemos que un día así puede animar mucho a la gente", declaró Marisol Couceiro, directora del centro.

Por la mañana, los mayores asistieron a la celebración de una misa conmemorativa en la que fueron recordadas las personas fallecidas en los últimos meses tras contraer el coronavirus. No obstante, la misa no se desarrolló de manera habitual, ya que la situación sanitaria no permite el acercamiento entre personas. Numerosos usuarios disfrutaron del acto en el palco, manteniendo en todo momento las distancias de seguridad y otras medidas que garantizaban el bienestar de los presentes, mientras que otros pudieron verla desde sus habitaciones, ya que algunas de las ventanas dan directamente al patio.

Ya por la tarde, la jornada tomó una connotación más festiva con la llegada de Iñaki Basabe, quien deleitó a usuarios, usuarias y al personal con sus bilbainadas, recordando al público épocas anteriores mientras disfrutaban de un helado y un vaso de sangría.

El alcalde de Loiu, Josu Andoni Begoña, también se acercó a la residencia para agradecer personalmente la difícil e intensa labor realizada por los trabajadores de Gurena, así como la paciencia y la actitud de todos y cada uno de los inquilinos, haciendo entrega de diferentes diplomas a la dirección del centro.

Dos duros meses

En líneas generales, la de ayer fue una jornada en la que reinó el buen ambiente y la alegría. Después de dos meses de incertidumbre y de mucho trabajo, el personal y las personas usuarias de la residencia pudieron de disfrutar de un día de lo más especial. "Ha sido un periodo muy duro en el que nos hemos tenido que adaptar rápidamente a una situación desconocida para todos y todas, por lo que viene muy bien celebrar un evento de este tipo, en el cual hemos tratado de transmitir cierta normalidad. Desgraciadamente, hemos sufrido alguna pérdida, pero, a día de hoy, no tenemos ningún caso y seguimos extremando las medidas de seguridad para que todo siga así", admitió la directora que, además, agradeció enormemente el comportamiento y la colaboración de los familiares de las personas residentes: "Su ayuda y la unión del personal de la residencia han sido esenciales para hacer frente a esta situación tan complicada para todos y todas", concluyó Marisol Couceiro.

"Creemos que era muy importante dar a los usuarios la oportunidad de vivir algo así"

marisol couceiro

Directora de Gurena