El calor de la ayuda cercana

Puri Bravo y Mikel Oyarzabal gestionan desde hace cuatro años el Banco de Alimentos de Ugao

Reparten productos básicos entre familias necesitadas de la villa, Zeberio y Arrankudiaga-Zollo

10.01.2020 | 06:19
Puri Bravo y Mikel Oyarzabal, con el alcalde Ekaitz Mentxaka, recibieron un reconocimiento en nombre del ayuntamiento por su labor solidaria.

Ugao-Miraballes - Lleva tiempo vinculada al grupo parroquial de Ugao-Miraballes coordinando e impartiendo la catequesis a los menores que se preparan para hacer su primera comunión. Pero desde hace cuatro años, Puri Bravo es, además, responsables del Banco de Alimentos de la villa junto a su convecino Mikel Oyarzabal. Hasta ese momento, el reparto y suministro de productos de primera necesidad a familias y personas necesitadas estaba siendo desempeñado, de manera puntual, a través de Cáritas pero "el entonces cura de Arrigorriaga nos ofreció una charla informativa sobre el funcionamiento de un Banco de Alimentos con el objetivo de sacar adelante la iniciativa aquí de una manera más periódica y programada", recuerda. A ese encuentro, "acudió bastante gente" y finalmente fueron Puri y Mikel quienes decidieron tomar las riendas del proyecto solidario. "Tenemos disponibilidad, tiempo y ganas de ayudar. Así que, nos pusimos a ello", explica.

Para poder desarrollar esta encomiable labor cuentan con un local cedido por la parroquia en la ermita de la Virgen de Udiarraga y con el apoyo y la colaboración de varios voluntarios que "nos echan una mano cuando pueden en la organización o en el reparto". En la actualidad, el Banco de Alimentos de Ugao-Miraballes presta sus servicios a medio centenar de personas o familias, no solo de la villa sino también de las cercanas localidades de Zeberio y Arrankudiaga. "Son los Servicios Sociales los que nos derivan a los beneficiarios de esta ayuda", precisa Puri que a lo largo de estos cuatro años ha visto cómo el listado "ha ido aumentando ya que empezamos atendiendo a unos treinta". La realidad muestra, por tanto, "que no estamos superando la crisis y todavía hay mucha necesidad".

Para Puri, Mikel y sus colaboradores, el Banco de Alimentos no es un mero trámite. Muestran paciencia, cariño y comprensión. "Hay gente, sobre todo joven, a las que se les nota que lo están llevando mal, les preguntas y se desahogan contigo". Y lo que más lamenta es que, aún hoy en día, hay personas que acaban renunciando a esta ayuda y no acuden a recoger los lotes de productos de primera necesidad por apuro o vergüenza. En algunos casos, "he hablado con alguno de ellos y les he dicho que no me importa quedar en el local fuera del día y horario habitual de entrega para que se sientan más cómodos".

Diversa procedencia El Banco de Alimentos de Ugao-Miraballes se nutre de diferentes entidades u organismos. Por un lado, recibe tres veces al año productos de la Cruz Roja y cada quince días acuden a Arrigorriaga a recoger los lotes del Banco de Alimentos de Bizkaia. "Lo podemos hacer gracias a una furgoneta que nos cede un día el Ayuntamiento de Ugao y la siguiente ocasión el de Arrankudiaga". Y el reparto en local de la villa "lo efectuamos cada dos jueves". Se trata, en estos casos, de artículos no perecederos pero, una vez al mes, también pueden entregar productos frescos como frutas y verduras de temporada "que nos llegan a través de Gobierno vasco".

A esto hay que sumar campañas puntuales que se realizan en la propia villa como la llevada a cabo estas Navidades en dos hipermercados y que demuestran "que nuestros vecinos son muy solidarios". Otro momento especial es la Herri-Krossa que tiene lugar en el mes de mayo y en la que se pide la aportación de un litro de leche a cada inscrito. "En la última edición se consiguieron unos 500 litros. Estamos muy agradecidos con este tipo de iniciativas".

El Ayuntamiento de Ugao-Miraballes lanza además en Navidad una campaña de recogida de juguetes usados "que luego revisamos, limpiamos y entregamos poco a poco a familias con hijos pequeños" y Puri y Mikel también están encantados de recoger ropa que luego puedan poner a disposición de personas con pocos recursos y en apuros económicos.