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El colegio La Milagrosa de Laudio declara la guerra al plástico

Sus alumnos han empezado a llevar el almuerzo del patio en bolsas de tela o tarteras

17.12.2019 | 20:05
El proyecto anima también a los menores a consumir un almuerzo basado en frutas de temporada y la patrulla verde recoge los residuos que aún se generan.

Sus alumnos han empezado a llevar el almuerzo del patio en bolsas de tela o tarteras

Laudio - Con el objetivo de reducir los plásticos de un solo uso e impedir la llegada a los océanos de millones de toneladas de plástico, el colegio La Milagrosa de Laudio ha puesto en marcha el proyecto Patio sin plásticos para aportar así su granito de arena en el cuidado del medioambiente. Para ello, se ha instado al alumnado a llevar el almuerzo en un envase reutilizable como una tartera o bolsa de tela y priorizar el consumo de frutas, frutos secos y snacks saludables sobre la bollería industrial. "De esta forma se consigue un doble objetivo: reducir el uso de plásticos y aumentar el consumo de frutas de temporada", explican desde el centro.

En las primeras semanas de implantación, el proyecto "está siendo un éxito, la mayoría de alumnos traen el almuerzo en una tartera aunque aún hay quien dentro del recipiente trae la bolsita de plástico con galletas. En este caso, los alumnos deben sacar las galletas de la bolsa y depositar el envoltorio de plástico en una caja al fondo de la clase", indican. Ahí se van acumulando los plásticos a lo largo de la semana, hasta que "los viernes, se hace un recuento para ver el total de residuos que se han generado".

Todos estos datos se van anotando en una tabla bien visible para el alumnado para que se vaya concienciando y viendo los avances. "Y, a última hora de los viernes, los escolares que forman la patrulla verde pasan por las clases para recoger todos los plásticos y trasladarlos al contenedor amarillo", detallan desde La Milagrosa.

Cálculos Hay estimaciones que aseguran que cada niño de 8 años genera unos 30 kilos de basura plástica al año solamente con el almuerzo y la merienda. "Sacan sus cuentas, 30 kilos por 20 niños en clase, 600 kilos de basura... la cifra les asusta. Día a día se van concienciando y lo que al principio era una novedad poco a poco se va convirtiendo en un hábito", destacan desde el centro. A final de curso, la clase que menos residuos haya generado podrá disfrutar de una sorpresa pero la parte positiva es que dar este paso ha llevado a muchas familias a empezar a cambiar hábitos también en casa. "Se ve a muchos padres traer la merienda en bolsas de tela y tuppers, cuando antes predominaban el papel albal, los envoltorios de plástico y los bebibles". El profesorado también da ejemplo llevando el agua en botellas de cristal o aluminio y en todas las actividades que se organizan en el centro se tiene en cuenta no usar plásticos.

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