Los mineros abren cantina en Abanto

El Museo de la Minería acondiciona una antigua casa de mineros como cantina y abacería del S. XIX

09.02.2020 | 09:22
Haizea Uribelarrea posa ante el mostrador de la cantina minera recreada en Gallarta. Fotos: E. Zunzunegi

CRUZAR el umbral de la cantina Mendiola en el Museo de la Minería de Gallarta (Abanto Zierbena) no es solo acercarse a uno de los pocos lugares de asueto de los mineros tras sus duras jornadas de trabajo si no que supone recordar cómo eran algunas de las casas del viejo pueblo minero que desapareció ante el empuje inmisericorde de una minería industrial que cambió apenas dos décadas de actividad extractiva por la memoria histórica secular de todo un pueblo. "Recuperar la cantina Mendiola -llamada así en recuerdo de la mina Peñusko Mendiola cuya entrada se encontraba a escasos metros de la casa-, ha sido algo más que recrear un espacio social. Es un homenaje al pueblo de Gallarta del que tan solo quedaron en pie las dos casas mineras situadas junto al antiguo matadero municipal, sede del Museo Minero", destaca la directora de este referente museístico de la minería vasca, Haizea Uribelarrea, quien avanza la intención del centro de incorporar, paulatinamente, la visita a la cantina dentro del programa de visitas al museo.

"Hasta ahora la cantina solo se ha abierto a los vecinos del municipio durante los Sanantonios de Gallarta en junio, pero nuestra intención es dar a conocer a nuestros visitantes este espacio de comercio y de ocio que se ha nutrido de gran cantidad de donaciones de materiales presentes en esta abacería y cantina. Hoy (por ayer) hemos recibido una bala de cañón de hierro de casi 9 kilos de peso utilizadas en las guerras carlistas y recuperada en Cantabria. Es la primera bala con la contamos ", indica.

La cantina ocupa la planta baja del edificio restaurado con la supervisión del Departamento de Patrimonio de la Diputación foral de Bizkaia y entre sus casi 50 metros cuadrados de superficie se reproduce la maquinaria, enseres y mobiliario propios de una cantina con colmado. Balanzas de varios tipos, máquinas expendedoras de graneles, bebidas, tabacos, adornos propios de una sociedad con reminiscencias rurales e incluso fotos antiguas de familias del viejo Gallarta. "Ha sido un proyecto que ha entusiasmado a mucha gente del municipio", resalta Uribelarrea.