Eskuinaldea-Uribe Kosta

En Getxo, la familia que canta unida...

El director de 'Earth Songs Project', Rafa Zuloaga, evoca los conciertos domésticos de etiqueta grabados con su familia

22.08.2020 | 09:05
Rafa Zuloaga, Pablo, Marina y Laura Villacorta, en una de sus actuaciones grabadas en casa.

Son, sin duda, una familia muy bien avenida al ritmo de Queen, Bruno Mars, Michael Jackson, Alicia Keys o The Doobie Brothers... Así lo demostraron en el confinamiento, cuando Rafa Zuloaga, Laura Villacorta y sus hijos, Marina y Pablo, juntaron sus voces en casa y de allí salió algo poderoso y precioso que quedó perpetuado en vídeos. Claro, con el talento artístico de los cuatro recorriendo el pentagrama musical es más fácil. "Tengo la suerte de tener esto en casa", sonríe el getxotarra Rafa Zuloaga. "Yo soy el que peor canta, así que intentaba hacerlo lo menos posible", añade. Él es el responsable de Earth songs project, el espectáculo que fusiona música coral y de rock, así que, en realidad, tampoco se queda corto con sus capacidades creativas. Este concierto continúa vivo a la espera de que la situación mejore, pero en julio encandiló desde el escenario principal del Palacio Euskalduna.

Las melodías no podían silenciarse en el hogar de Rafa, aunque el estado de alarma lo paralizase prácticamente todo. Por eso, la familia se puso a cantar delante de la cámara para producir, en total, más de veinte grabaciones. "Empezamos un poco flojos, pero luego ya nos lo currábamos bastante, sobre todo a nivel de sonido", asegura el director de Earth songs project. "A mediados de marzo, nos metieron en casa y dijimos: Aquí hay que hacer algo para pasar el tiempo, para estar unidos y pasárnoslo bien. Empezamos con Bohemian rhapsody haciendo un poco el tonto delante del teléfono, nos divertimos muchísimo y les propuse: ¿Qué os parece si mañana hacemos algo más currado? Empezamos a hacer vídeos algo distintos, hasta que pensé:Venga, algo más. Como tengo un pequeño estudio de grabación en casa, algo muy básico, pero con la infraestructura para poder grabar con micros, cada uno empezó a grabar sus voces y luego hacíamos el vídeo. ¡Quedaba superchulo!", rebobina Rafa. Así que el resultado de estas actuaciones de cuarentena fue extraordinario. Conciertos domésticos de etiqueta. No en vano, Laura tiene una voz cautivadora y, de hecho, es la vocalista de Earth songs project, mientras Marina y Pablo intervienen en una creación sorprendente que ha ido creciendo desde su estreno hace ya dos años.

Por todo ello, las interpretaciones de temas de Sting, Bob Marley, Pharrel Williams o los Bee Gees suenan tan bien. A las voces, unían bailes, distintos movimientos de cámara y algún toque de humor también. "Marina está en el coro Lilura y en Earth Songs Project. Pablo se marchó hace un par de años de ese coro, pero sigue en el proyecto de rock que dirijo. Nosotros ya les conocemos de sobra y sabemos que lo hacen superbien, pero la gente no los conocía tanto y menos a Pablo, porque Marina sale a hacer algún solo en Earth Songs Project. Así que Pablo ha sido el gran descubrimiento, sobre todo desde que se lanzó con Freddie Mercury. Fue muy divertido y él se lo curraba todo y actuaba sin ninguna vergüenza", comenta orgulloso el padre del artista. Y es que el pequeño de la casa no dudó en caracterizarse como el líder de Queen, bigote incluido, y ponerse al piano para cantar estupendamente Somebody to love.

Éste será posiblemente el último vídeo del confinamiento, ya que ahora podemos salir poco a poco y queremos aprovecharlo...

Publicada por Rafa Zuloaga en  Sábado, 2 de mayo de 2020

Ánimos

Los días de encerrona fueron pasando, así, de una manera más llevadera para Rafa y su familia. "Daba igual la música que fuera. Se trataba de hacerlo divertido, con un poco de salero, disfrutar y, sobre todo, animar a la gente. Porque en el confinamiento estuvimos todos de bajón en casa", recuerda el getxotarra. Esos fueron los objetivos que provocaron esta iniciativa. "Había dos motivaciones fundamentales: hacer las cosas juntos y, luego, algo muy importante, conseguir que el resto de personas se lo pasaran bien y que se alegraran de ver nuestros vídeos. Y creo que lo logramos, porque yo iba a por el pan y me decían que les encantaban. También mucha gente nos escribía diciendo que estaban esperándolos. Solíamos subirlos sobre las ocho de la tarde y poco antes ya nos llegaban mensajes", agradece ahora Rafa.

Después del confinamiento, llegó la cuenta atrás hasta alcanzar la nueva normalidad y toparse con una realidad magullada económicamente. El sector cultural está golpeado y "el patio anda mal", reconoce este creador. Su proyecto coral y roquero ha podido volver a pisar los escenarios, como el pasado 12 de julio en el Euskalduna con un "conciertazo", como resalta Rafa. "Ya estamos metiendo audiovisual, incluso algo de teatro. Ha evolucionado un montón desde que se estrenó, que era básicamente música y coro y un par de coreografías. Ahora hay ya escenografía", explica.

Sin embargo, las reducciones de aforo y los temores al virus que menguaron la asistencia condicionaron la actuación. "Hasta que esto no se arregle, no creo que haya más conciertos, porque nuestro proyecto es para sitios grandes y es difícil que la gente se acerque. Y contar con escenarios grandes es carísimo. Tenemos otros proyectos de ir a grabar cosas más internas para seguir mejorando el proyecto", adelanta Rafa. La música seguirá con él.