Musika-Música | La banda sonora de la pandemia en Bilbao

07.03.2021 | 01:37
Rioja Filarmónica en la azotea del Bizkaia Aretoa de la UPV.

Bilbao es estos días mucho más que Viena. La villa suena y sorprende desde las azoteas y los diferentes escenarios. Es la apuesta por la música de una nueva edición, la 20, de Musika-Música, el festival de referencia para los melómanos

Lmúsica suena estos días por los cuatros costados de Bilbao. Sus acordes se han empoderado en esta pandemia haciendo desde los balcones, las plataformas y las redes los días menos caóticos, sobre todo cuando el confinamiento asoló las ciudades y pueblos. Por eso, esta nueva edición de Musika-Música, con aforo limitado y distintos escenarios, pasará a la historia como la banda sonora de una pandemia que logró transportar Bilbao a Viena gracias a las melodías de intérpretes magistrales.

El espíritu de las melodías ha trascendido de los auditorios y la ciudad puede vivir estos días una tregua a la sombría imposición del covid. Esta vigésima edición del festival ha desplegado los conciertos desde el Palacio Euskalduna, hasta ahora sede única de este certamen de música clásica, hasta el atrio de la Alhóndiga, la sede de la Filarmónica o el Bizkaia Aretoa de la UPV/EHU en Abandoibarra. Una idea que el público ha aceptado con agrado a juzgar por los comentarios del público.

El festival, que ha logrado hasta ahora consolidarse como una referencia entre melómanos de diversas latitudes, cumple dos décadas con el propósito de acercarse a un mayor público. Esta edición pasará a la historia por ser la banda sonora de una pandemia que ha golpeado con fuerza al sector cultural pero que también ha generado la necesidad de escuchar en vivo una música que nos ha alegrado en los momentos más complicados de la crisis.



 

Eso es lo que se respiraba ayer en la capital. Desde la azotea de la Alhóndiga, Bizkaia Aretoa y el Palacio Euskalduna, los músicos de Rioja Filarmónica –Luis Cordón (trombón), Luis Castós (trombón), Berta Álvarez (trombón), Samuel Tejada (tuba), Félix Pérez (trompeta) y Roberto Gutiérrez (trompeta)– llamaron con sus melodías la atención de los viandantes que, sin verles, no adivinaban a saber desde dónde llegaban sus sonidos. Esa era precisamente su apuesta. Ser reclamo para que la gente, atraída por sus interpretaciones, se preguntara de dónde procedía la música y así incluso los más ajenos a lo que supone este festival de Musika-Música se sintieran partícipes de una edición tan especial.

Sin renunciar a lo que se ha hecho otros años, porque mientras tanto en el Palacio Euskalduna la Orquesta Sinfónica de Navarra interpretaba un concierto sinfónico en el que rindió homenaje a Viena.

Sonaban a las 12.30 horas con un programa constituido por dos sinfonías capitales del repertorio clásico debidas a dos austriacos universales: la Sinfonía nº 27 en Sol mayor, K.199/161b, de Mozart, y la Sinfonía nº 45 en fa sostenido menor Los adioses, de Haydn.

Guiño al 8-m 

La violista/violinista Cecilia Bercovich concertino y directora del concierto interpretó las obras de pie junto a los treinta y cuatro músicos del orgánico. Un placer para los sentidos que supieron apreciar los asistentes que, como María Jesús Cava, reconocida melómana, agradecía que este año el festival se haya extendido a diferentes escenarios. "Es una manera de dar facilidades para que todo el mundo consuma música", señalaba convencida de asistir a más de uno de los espacios propuestos.

Casi de manera simultánea en el atrio de Azkuna Zentroa la sección de cuerda de la Orquesta Sinfónica del Conservatorio Profesional Municipal de Barakaldo dirigida por Fuensanta Figueroa y con Marina Mielgo como trompa solista, hacían un guiño a las puertas del 8-M, al empoderamiento de la mujer al tiempo que daban vida a un nuevo recinto del festival.

Precisamente por tratarse de un espacio abierto pero en el que igualmente se tuvieron que cumplir los protocolos sanitarios, muchas fueron las personas que se vieron sin entradas para asistir a este concierto que trajo al festival la juventud de los nuevos músicos.

La creatividad fue una nota añadida en el festival que en esta edición ha decidido reinventarse y adaptarse a los nuevos tiempos en los que el público está deseando consumir nuevas experiencias. Es lo que trataron de hacer con el mural en Bizkaia Aretoa. Ana María Valderrama, al violín, y David Kadouch, al piano, dieron protagonismo a Franz Schubert interpretando la sonatina nº 2 en la menor y la sonata para la violín y piano nº 5 en fa mayor opus 24 Spring. Un lujo para los sentidos que la organización del festival intentó plasmar también en el mural colocado a la entrada del auditorio. Reproducción del mural de Gustav Klimt, el friso dedicado a Beethoven representa el himno a la alegría y sobre él los organizadores pretendieron que el público pegara el celofán de unos dulces para formar un abrazo a través del gusto por Viena.

El cuarto de los espacio no se quedó atrás. En la Sociedad Filarmónica de Bilbao los conciertos atrajeron la atención de otro público no menos entregado que pudo disfrutar del trío VibrArt interpretando a Mozart o cerrar el día con Passamezzo Antico Ensemble.

Imposible e injusto no citar a todos los músicos que estos días hacen de Bilbao mucho más que Viena. Un lugar para vivir y disfrutar de la buena música y, sobre todo, para retomar la normalidad.


 

El festival

20 edición. Musika-Música cumple veinte años y lo hace con una edición dedicada a traer a Bilbao la música de Viena.

Novedades. Por primera vez el festival de música clásica que es ya un referente en el mundo melómano se ha diversificado y se ha desarrollado en cuatro escenarios diferentes. Así, además de, como siempre, en el Palacio Euskalduna, se han podido escuchar conciertos en el atrio de Azkuna Zentroa, la Sociedad Filarmónica y Bizkaia Aretoa.

Conciertos. Durante tres días, desde el viernes y hasta hoy, se han podido escuchar en la capital 36 conciertos en los diferentes espacios con precios asequibles para todo el público, que han permitido disfrutar de las actuaciones de músicos de reconocido prestigio.

Aforos. Debido a la pandemia se han tenido que controlar los aforos en los cuatro escenarios y en todos los conciertos se han respetado tanto el número de asistentes como las medidas de seguridad que marcan los protocolos sanitarios.

Intérpretes. Con obras de grandes compositores como Mozart, Beethoven, Schubert, Haydn, Brahms o Mahler, entre otros, Bilbao ha contado con intérpretes como Ana Mª Valderrama, David Kadouch, Josetxu Obregón, el trío VibrArt, Passamezzo Antico Ensemble, Judith Jáuregui, David Kadouch, Patricia Sojo, Juan Pérez Floristán...

"Es una buena idea que el festival se haga extensivo a otros escenarios"

María Jesús Cava

Melómana

"Es una buena oportunidad de acercar la música a toda la ciudadanía"

Luis

Músico

"Me gusta que Bilbao ofrezca alternativas para todo tipo de públicos"

Josefa

Vecina de Bilbao

"Me encanta escuchar a solistas. Me atraen más que las orquestas y por eso he venido"

Antonio

Aficionado


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