Varios pabellones industriales de la zona de Bailén serán respetados

También se mantendrá el rascacielos de viviendas y oficinas de José María Olabarri

08.02.2020 | 22:48
El edificio que albergó la sede de Bodegas Bilbaínas seguirá en pie, mientras que el colindante de Correos será derribado.

Bilbao - En la operación urbanística que se desarrollará tras la construcción de la estación soterrada del Tren de Alta Velocidad (TAV) no todo van a ser derribos, demoliciones y levantamiento de las vías o andenes.

La piqueta será benevolente con muchos elementos recogidos en el ámbito urbanístico modificado en el PGOU, el cual ha sido ampliado en extensión hacia la zona de la ría, para acoger las instalaciones ferroviarias de la antigua FEVE, y, vías arriba del puente de Cantalojas, para incorporar el cubrimiento de la gran trinchera existente entre Zabala y Juan de Garai por la que ahora llega casi todo el tráfico ferroviario a la estación de Abando.

La pieza más emblemática que permanecerá será la gran estructura abovedada que, tras anunciarse en un inicio que iba a ser recortada en un 20% de su superficie, finalmente será respetada en su integridad. Un espacio que tras el correspondiente apeo o aseguramiento de las columnas sobre las que se apoya, albergará una gran plaza pública de tránsito peatonal y que podrá ser escenario de eventos, ferias y citas populares. También seguirá en pie el edificio de Renfe esquinero que mira a la Plaza Circular, actual acceso de los viajeros a la estación, así como la torre que acoge varias docenas de viviendas y oficinas en los números 2 y 4 de la calle José María Olabarri, propiedad también de Adif.

Así mismo se contempla la permanencia de la estación de La Concordia que atiende el servicio los trenes de cercanías para la comarca de Enkarterri y que se ha incluido en la ordenación de esta pastilla urbanística. Esta terminal quedará sin uso ferroviario, ya que los trenes de la antigua Feve utilizarán los nuevos andenes soterrados en Abando.

Además, el planeamiento municipal prevé salvar varios bloques de almacenes que durante décadas operaron en la zona alta que linda con la calle Bailén.

Son nueve edificios de dos plantas de altura la mayoría que flanquean la calle Particular del Norte, de uso privado, la mayoría de los cuales están ya vacíos.

Todavía está por concretar el listado pero es seguro que será amnistiado el viejo bloque que ocupó la empresa Bodegas Bilbaínas que durante décadas trasegó miles de litros de vino. También tiene muchos votos para continuar la actual sede de los sindicatos de Adif, un bloque que se encuentra en muy buen estado. El resto, incluido el centro de distribución que tiene activo en la actualidad el servicio público de Correos, serán demolidos.

Evidentemente los que desaparecerán los edificios que atienden las actuales necesidades de mantenimiento de los convoyes de Renfe ubicados en la zona cercana a la calle Bailén, el alargado edificio de mantenimiento de la compañía ferroviaria y el aparcamiento público adyacente. Además serán también demolidos un pequeño taller que atiende las necesidades de los trenes y el edificio de oficinas, sitos ambos en medio de la explanada y colindantes al andén donde llegan los trenes de Madrid o Barcelona. También se abatirá la cubierta anexa a la gran bóveda, la cual fue inaugurada en 1999 para atender a las necesidades de los viajeros de los trenes Alvia que cubren los servicios ferroviarios mencionados.