El festival de música clásica regresa a Balmaseda para establecer en la villa la base de las master classes y conciertos a cargo de cien jóvenes intérpretes de diferentes países con edades comprendidas entre los 12 y 30 años, pero amplía los escenarios también a Bilbao, Güeñes y Zalla entre el 20 y el 31 de julio.
Bajo el lema Enkarterri en el mundo a través de la cultura, también ofrecerá conferencias, deporte al aire libre y conciertos abiertos al público en distintos espacios de Enkarterri y Bilbao, como el museo Guggenheim y el palacio Euskalduna. La Mancomunidad de Enkarterri participa como principal colaborador institucional de un proyecto que utiliza “la música clásica como herramienta de promoción de la interculturalidad y fomento, apoyo y co-creación de la programación del ocio y la cultura entre los jóvenes de Enkarterri, coincidiendo con el desarrollo de la medida 16 del Plan Gaztedi Enkarterri”.
Uno de los ejes principales del festival es además su dimensión educativa y social. Y es que busca “facilitar el acceso a formación musical especializada a jóvenes con gran talento y proyección artística que, en muchos casos, encuentran dificultades para acceder a este tipo de experiencias internacionales”. Por ello, se pretende “generar oportunidades reales de aprendizaje y crecimiento musical a partir del talento y el esfuerzo del alumnado”.
En este sentido, el festival contribuirá también, como una de las acciones enmarcadas dentro del Plan Gaztedi de la Mancomunidad, a acercar la cultura y la música clásica a la juventud de la comarca, “favoreciendo de esa manera su participación en propuestas artísticas de calidad y ampliando sus oportunidades de acceso a la formación y a la creación cultural”. Además, “la iniciativa se concibe como una herramienta para potenciar la interculturalidad en la comarca, promoviendo el encuentro y la convivencia entre jóvenes de diferentes procedencias a través del lenguaje universal de la música”, explicaron desde la Diputación Foral de Bizkaia, la Mancomunidad y el Ayuntamiento de Balmaseda durante la presentación.
Durante los últimos seis años, el York Bowen Festival Enkarterri ha reunido a estudiantes de Euskadi, China, Alemania, Estados Unidos, Italia o Reino Unido, “consolidando un espacio de intercambio cultural y aprendizaje musical en torno a la música clásica”. El objetivo del proyecto es ofrecer una “inmersión completa en la música clásica mediante un formato intensivo que combina clases magistrales individuales, trabajo camerístico, ensayos colectivos y conciertos”. Así, el alumnado convivirá durante dos semanas con profesorado y músicos “de referencia internacional en un entorno centrado tanto en la formación técnica como en la experiencia artística compartida”.
“Prestigio internacional”
La actividad formativa tendrá como principales sedes el Palacio Horcasitas, el Klaret Antzokia, la casa de cultura y el aula de la Coral de Balmaseda, espacios que durante el festival se transformarán en “aulas abiertas dedicadas al perfeccionamiento musical”. El programa académico contará con cerca de treinta profesores y músicos “de prestigio internacional especializados en violín, viola, violonchelo, contrabajo, piano y canto”. Entre ellos figuran nombres como Paul Silverthorne, Tatiana Samouil, Natalia Tchitch, Michal Dmochowski, Sergey Teslya, Aldo Mata, Isabel Villanueva, Pablo Suárez Calero, Itziar Oyarzabal o Marina Pardo, entre otros.
Cada estudiante recibirá varias master classes “distribuidas según sus necesidades técnicas y musicales”. Durante las sesiones se trabajarán aspectos relacionados con “repertorio solista, sonatas, conciertos y pasajes orquestales”. Clases a las que el resto del alumnado podrá acudir como oyente, “fomentando un aprendizaje compartido y participativo”. La música de cámara cobrará un papel “especialmente importante”, ya que la organización la considera “esencial para el desarrollo integral de cualquier intérprete”.