La deportista vizcaína Izaro Blanco Picaza, nacida en Orozko hace 21 años, consolida su posición en la élite de los deportes de contacto con un nuevo hito. Aunque cuenta con una trayectoria de poco más de un año en el boxeo, Blanco se proclamó campeona de España en la categoría élite en el límite de los 65 kilos durante el torneo estatal celebrado este fin de semana en Badajoz.
El nuevo título llegó tras coronarse campeona de Euskadi en Legutio y superar en la cita extremeña a las representantes de Galicia, Madrid y a la integrante de la selección española en la final. Lo más asombroso es que cedió una categoría de peso, ella compite habitualmente en 60 kilos en kickboxing. Y, a pesar del handicap en cuestión de envergadura y potencia que pueda suponer, resolvió sus cruces con solvencia. “Mi peor combate suele ser el primero, aunque en esta ocasión lo solucioné bien. La madrileña que me tocó después venía de pasar por sorteo y yo ya estaba rodada, era una chica muy fuerte; me di cuenta que la federación madrileña pesa mucho y que debía ganar muy claro para pasar. En la final, la oponente era la de la selección española, una peleadora muy técnica con la que me sentí muy a gusto en el ring”, describe la campeona de Orozko. En su niñez practicó pala en el pueblo, eskupilota en Arrankuadiaga y baloncesto durante muchos años. Formó parte de la selección de Euskadi, nada menos. Los deportes se le dan bien.
Izaro Blanco, que ha practicado pala, eskupilota y baloncesto, es una estrella del kickboxing y, ahora, campeona estatal de boxeo olímpico.
Izaro, que era una niña muy grande que llegó a competir en la categoría de pesadas de kickboxing cumplió 13 años. Y dejó de crecer. Con el desarrollo y el entrenamiento, hasta bajó de peso. Lo que no disminuyó fue su nivel competitivo. Su hermano, Iker Blanco, cinco años mayor que ella y su modelo deportivo, conquistó cinco campeonatos de España FEKM de kick en distintos pesos. Izaro no es capaz de recordar con exactitud sus títulos.
En la élite del kickboxing
En su currículum deportivo destacan el campeonato de Europa en 2021 (oro en kick light en Budva), el campeonato del mundo junior en 2022 (oro en light contact en Venecia) y el subcampeonato mundial absoluto en 2025 (plata en low kick). En el ámbito nacional, acumula títulos absolutos de España en modalidades como K1, light contact y kick light entre 2014 y 2026. También venció en los campeonatos universitarios europeos de Varsovia en 2025. Y ha ganado medallas en un sinfín de torneos nacionales e internacionales. Es habitual que sus padres le acompañen. Su padre, que practicaba judo, jamás animó a sus hijos a probar las artes marciales.
Recién regresada a casa de la concentración de la selección española de kickboxing, a la que acudió tras el campeonato de España de boxeo porque le esperan, este mismo mes, los Juegos Mediterráneos, su balance es autocrítico. “En boxeo tengo que mejorar un montón, aunque estoy contenta con el resultado, claro”. Añade que disfruta mucho con el pugilismo “porque peleo sin presión, sin tener que defender una posición en la selección o un título, sencillamente disfruto”.
En la actualidad, reside en Vitoria-Gasteiz, donde cursa estudios del grado de educación física en la Universidad del País Vasco (EHU). Le gustaría dedicarse a ser preparadora física de deportistas que practiquen deportes de contacto. “Me especializaré en Rendimiento y después buscaré cursos concretos”, planea. También le interesa la formación de deportistas con discapacidades, el deporte de contacto en su vertiente inclusiva. “Ya tengo los títulos nacionales de entrenadora de kickboxing y boxeo, quiero realizar los específicos para la vertiente inclusiva”.
En la capital alavesa compagina su formación académica con exigentes sesiones preparatorias. Para el kick-boxing entrena en el gimnasio K-2 bajo la dirección de Sergio ‘Dinamita’ Sánchez, uno de los mejores. Mientras que para perfeccionar su técnica de boxeo acude, desde hace poco más de un año, al Gimnasio Gasteiz con José Luis Celaya, Andoni Alonso, Natxo Mendoza y Gabriel Sanz. “Valoro mucho que sean expeleadores. Fue Sergio quien me recomendó ir al Gasteiz, donde él mismo mejoró su boxeo”, concluye la arratiarra Izaro Blanco, que quiere seguir gozando del ring.