El calor del fin de semana dejó una imagen muy curiosa en la playa de Sopela. Varias personas que disfrutaban de la playa descubrieron con sorpresa que un enjambre de abejas había tomado por completo la sombrilla de unos bañistas. Para evitar picaduras y garantizar la seguridad en una zona tan concurrida, se dio aviso inmediato a los servicios de emergencia.

Una dotación de los bomberos de Bizkaia se desplazó rápidamente al lugar para hacerse cargo de la situación. Uno de los profesionales, equipado con el traje protector de apicultor, trabajó bajo el sol para capturar el enjambre de forma segura. El método utilizado fue tan sencillo como eficaz. El bombero localizó primero a la abeja reina y la introdujo con cuidado en una caja de transporte. Al ver que su reina estaba a salvo dentro del recipiente, el resto de las abejas del enjambre comenzaron a entrar de manera voluntaria por un pequeño agujero de la caja.

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La búsqueda de un refugio fresco

Este tipo de situaciones suele ocurrir cuando suben mucho las temperaturas. Al tener calor en su colmena original, las abejas buscan nuevos lugares provisionales para descansar y proteger a su reina. En esta ocasión, las varillas de la sombrilla en la playa vizcaina ofrecieron el refugio a la sombra que necesitaban antes de continuar su viaje.