En 2008 una intensa tromba de agua dejó inservible la piscina olímpica del complejo de La Muera, en Orduña, al provocar importantes daños y grietas en la estructura del vaso. Más de quince años después, ese equipamiento municipal para el baño al aire libre en época estival permanece cerrado a pesar de las iniciativas y propuestas lanzadas, desde entonces, por distintos equipos de gobierno.

Ahora, el Ayuntamiento, liderado esta legislatura por EAJ-PNV, da un nuevo e importante paso para recuperar esa infraestructura pública al aprobar en sesión plenaria el proyecto básico de rehabilitación de su piscina municipal.

La iniciativa, respaldada por la formación jeltzale y rechazada por EH Bildu, inicia ahora un nuevo proceso. Por un lado, su tramitación ante URA, Agencia Vasca del Agua, ya que el ámbito de actuación es considerada zona inundable del río Nervión. Y, por otro, la búsqueda de vías de financiación supramunicipal con las que sufragar una inversión que asciende a 924.175 euros en concepto de ejecución material de la obra.

"La rehabilitación de las piscinas es lo que la ciudadanía nos pidió en las urnas y es lo que vamos a cumplir"

Iker Santocildes - Alcalde de Orduña

Queda, por tanto, un recorrido administrativo y negociador por delante, pero la aprobación del proyecto básico ha sido calificada por el alcalde, Iker Santocildes, como “un paso decisivo” en el camino para devolver a Orduña “un equipamiento estratégico que llevamos demasiados años echando en falta”. Para el primer edil, la rehabilitación de las piscinas deja ya de ser “una promesa de campaña” para convertirse en “un compromiso técnico, jurídico y económico en marcha”. Y afirma con contundencia que “es lo que la ciudadanía urduñarra nos pidió en las urnas y es lo que vamos a cumplir”.

Se reutilizará la carcasa del vaso original

El proyecto básico aprobado por el pleno municipal plantea una intervención íntegramente confinada dentro del perímetro del vaso original, construido en 1985 y deteriorado por sucesivos episodios de avenida del Nervión.

La memoria descriptiva detalla que la instalación quedó fuera de servicio hace 18 años a consecuencia de los movimientos del recipiente, la fisuración generalizada, la pérdida de estanqueidad y las repetidas entradas de agua en la sala de depuración bajo rasante, circunstancias que hacían inviable la reanudación del servicio sin una intervención estructural de calado.

La solución técnica que defiende el equipo redactor del proyecto básico pasa por reutilizar la carcasa del vaso original como envolvente estructural para evitar, así, “nuevas ocupaciones de suelo” y, de manera paralela, “reducir la generación de residuos y aprovechar una infraestructura existente”.

Tres nuevos vasos de piscina

Tras su recuperación y refuerzo, y tal y como recoge el proyecto básico, se crearán tres vasos diferenciados: el principal tendrá calles de natación a 1,20 metros de profundidad y rampa de acceso progresivo desde la lámina; el mediano será de planta circular y con la misma cota de fondo; y también habrá una piscina infantil de profundidad reducida.

Otra vista de los tres vasos de piscinas recogidos en el proyecto básico Ayuntamiento de Orduña

La superficie total de lámina de agua será de 772 metros cuadrados, pero con un volumen embalsado sensiblemente inferior al original lo que permitirá "acortar el tiempo de recirculación, rebajar la potencia de los equipos de depuración y disminuir tanto el consumo energético como el gasto en reactivos químicos durante la fase de explotación", destaca la memoria técnica. 

Y una pieza clave de la intervención es la nueva plataforma elevada de almacenamiento de reactivos planteada por encima de la cota de inundabilidad fijada por URA para evitar que, "en futuras avenidas del Nervión, los productos químicos empleados en la depuración puedan ser arrastrados hasta el cauce". 

Accesible y con un aforo máximo de 1.153 usuarios

El proyecto fija un aforo máximo conjunto de la instalación de hasta 1.153 usuarios simultáneos, calculado a razón de tres bañistas por cada dos metros cuadrados de lámina de agua. Además, la actuación incorpora una grúa de transferencia para personas con movilidad reducida y otros elementos de accesibilidad universal. 

El presupuesto estimado de ejecución material de la obra ha quedado fijado en 1.330.720 euros y el plazo de los trabajos en seis meses. Aún hay que avanzar en la fase administrativa del proyecto por lo que aún no se puede precisar una fecha de inicio, pero el equipo de gobierno espera que sea posible a lo largo de esta legislatura.