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47 minutos desde Karrantza hasta Aranguren

DEIA viaja en el tren lanzadera que ha entrado hoy en circulación

47 minutos desde Karrantza hasta ArangurenElixane Castresana

C-5. El nombre de la nueva línea de cercanías ya luce en rótulos de estaciones y apeaderos de Karrantza, Valle de Villaverde, Artzentales, Traslaviña, Mimetiz y Aranguren. Allí pasajeros y pasajeras tienen la opción de enlazar con los trenes de la C-4 entre Balmaseda y Bilbao, que ha modificado sus horarios a partir de hoy para facilitar los transbordos. DEIA lo ha podido comprobar al bajar del que ha partido del valle a las 11.35 y ha finalizado a las 12.22, con cuatro minutos de retraso por la espera antes del destino final para que marchara otro servicio. 47 minutos de viaje en total. Cinco minutos después, ha hecho su entrada en las vías otro tren que ha proseguido en dirección a la capital vizcaina.

Un trayecto con escasa afluencia, seguramente por la novedad, hasta que se vayan conociendo los horarios, y las reservas que la población guarda por el deterioro del servicio ferroviario, en particular en la zona rural de Enkarterri, que una plataforma ciudadana denuncia desde hace años. “Lo vemos bien… Si se cumplen los horarios”, ha asegurado Gentzane Fernández, natural de Karrantza, cerca de la estación de tren de Amasaguas. Ha recordado cuando “de pequeña, hará 25 años, mi madre me llevaba al médico en Bilbao en tren; había pocos, pero salían”. Sin embargo, “en la última década se ha fastidiado el servicio y aquí vive mucha gente mayor que no tiene carné de conducir y necesita acudir al médico fuera de nuestro municipio”.

Estación de tren de Karrantza

Karrantza, tierra de nadie

Por su parte, la también vecina del valle Miriam Trueba ha reivindicado “más viajes directos a la capital, porque nos han dejado de la mano de Dios, tan solo coger un taxi de ida y vuelta a Bilbao nos costaría sobre 200 euros”. Ha reconocido que si puede prefiere optar por el vehículo privado, ya que “Karrantza es tierra de nadie, tampoco las comunicaciones hacia Cantabria son buenas”. Y eso se deja sentir en la población: “¿quién va a querer venir a vivir si carecemos de transporte público a las ciudades?”, han cuestionado.

Juan Antonio Cañaveras ha descendido de su vagón en Karrantza después de un viaje “de más o menos dos horas desde Bilbao con la escala en Aranguren incluida, que se me ha hecho un poco pesado”. Residente en Arrigorriaga, había tomado con antelación “la C-3 desde Orduña” con intención de “dar una vuelta y comer” en el valle encartado antes de regresar”.

Más frecuencia

Desde el andén han captado con sus cámaras la entrada del tren Francisco Javier Relea e Iñaki López, aficionados al ferrocarril que celebran la puesta en marcha de seis viajes por sentido en días laborables con salida en Karrantza: a las 6.35, 8.30, 11.35, 13.15, 17.27 y 19.07 horas y cinco desde Aranguren: a las 7.35, 10.45, 12.26, 16.30 y 18.18 horas. Además, operan tres de media distancia desde Karrantza a las 10.02, 15.44 y 20.59 que prosiguen hasta Bilbao y en el sentido contrario, pasan por Aranguren a las 9.20, 14.04 y 19.50 horas y concluyen en Santander. “Supone una buena noticia” que la frecuencia ferroviaria se haya incrementado un 85% en este tramo hasta alcanzar los 101 trenes semanales, como destacaron también el Gobierno vasco, que gestiona las cercanías, y el ministerio de Transporte, que las opera a través de Renfe, durante la presentación oficial en la estación de La Concordia.

Usuarios esperan en el andén la llegada del tren

Sin embargo, estos usuarios han lamentado “la falta de mantenimiento” que se traduce en “aumentos de los tiempos en ruta” que han constatado no solo en cercanías, sino también en media y larga distancia debido a las “limitaciones de velocidad”. En consecuencia, “no hay material, no hay maquinistas, así que la gente abandona el tren por el coche y el autobús”, un fenómeno que “no ocurre exclusivamente en Euskadi”.

Es lo que pretenden evitar inversiones como la electrificación entre Karrantza y Aranguren, en la que Ismael Sánchez ha participado como “director facultativo” de unas obras en la que “se han cambiado más de 300 postes”. Esta intervención resultaba “imprescindible para que pueda circular un cercanías”. “La catenaria llevaba diez años hecha, pero había que esperar” a las importantes actuaciones de reconstrucción y ampliación del gálibo acometidas en los túneles de El Arroyo y El Callejo a la altura de Zalla, a las que se destinaron ocho millones de euros. Con todo terminado, el terreno quedó preparado para acercar la Enkarterri rural al resto de la comarca.