Sin lugar a dudas, cada 23 de abril es una jornada muy especial en Santurtzi con motivo de la celebración del día de San Jorge. Este pasado jueves no fue, ni mucho menos, una excepción y la localidad marinera vivió este día tan especial en el que el municipio honra a su patrón a quien, a su vez, también debe la raíz de su topónimo. La gran diferencia respecto a años precedentes, fue que no se celebró la tradicional tronada que se llevaba a cabo en las inmediaciones de la iglesia de San Jorge tras celebrarse la misa mayor. De este modo, el día de San Jorge fue una jornada más amable para las personas neurodivergentes, con autismo, personas mayores y, también para los animales.

Esto fue así gracias a la propuesta realizada el pasado mes de febrero por la Comisión de Fiestas de Las Viñas–El Bullón, Mabiz, entidad que trasladó al Ayuntamiento de Santurtzi la idoneidad de adaptar la celebración de los festejos a la realidad de, cada vez, más personas de la localidad marinera. Eso conllevaba la no celebración de un acto como es la tronada, fiesta en la que, para celebrar el día de San Jorge, era tradición detonar un buen número de elementos pirotécnicos al unísono.

Finalmente, tras analizar la cuestión, desde el Consistorio marinero se adoptó la medida propuesta por Mabiz. Este jueves no hubo tronada, pero sí se celebró la misa mayor a mediodía y, justo después, unos txistularis amenizaron el mediodía en diversos puntos del municipio. Para poner el broche a una jornada en la que el sol fue protagonista y no se cumplió aquello de que San Jorge rompe el jarro, la Casa Torre acogió una charla sobre mitología vizcaina de la mano de Toti Martínez de Lezea.