Este próximo miércoles, 15 de abril, arranca en Bizkaia una de las citas más ingratas del calendario fiscal: la campaña de la Renta. Las prisas por zanjar el trámite, y hacerlo sin sobresaltos, pueden provocar errores que, sin embargo, son fáciles de evitar.

Uno de los fallos más comunes es no revisar el borrador y acabar pagando de más. La Hacienda Foral no dispone de toda la información, por lo que confiar ciegamente en la propuesta puede salir caro. Para no pagar de más, es fundamental incluir deducciones como el alquiler de vivienda, los hijos a cargo, donaciones o la compra de vivienda habitual. También son desgravables las cuotas abonadas a sindicatos y partidos políticos, así como las donaciones a ONG, lo que puede reducir todavía más el importe a pagar.

Mirar con lupa

Más allá de los errores comunes, conviene revisar si el fisco ha incorporado correctamente cualquier cambio en la situación del contribuyente. Un traslado de residencia, un cambio de estado civil o el nacimiento —o adopción— de un hijo son detalles que conviene mirar con lupa antes de enviar la declaración.

Antes de elegir entre declaración individual o conjunta, conviene calcular cuál resulta más ventajosa. Si se opta por la conjunta, hay que asegurarse de cumplir los requisitos, y en caso de que el cónyuge haya fallecido durante el ejercicio, deberá presentar igualmente su declaración, incluso si estaba jubilado o en paro.

¿Cuándo estoy obligado a declarar?

Te puede interesar:

Una duda habitual es saber cuándo se está obligado a declarar. Este año, todos los contribuyentes con ingresos iguales o superiores a 20.000 euros anuales deben hacerlo. Aunque no esté obligado, presentar la declaración puede traer sorpresas agradables si el resultado sale a devolver.

Si ha trabajado para más de un pagador o ha cobrado paro, conviene incluir todos los rendimientos para evitar sorpresas desagradables. Revisar todos estos detalles con cuidado es la mejor manera de que la campaña de la Renta no acabe siendo un dolor de cabeza.