¿Es la paternidad una oportunidad para transformar la masculinidad tradicional?
Juan Manuel Feito, educador social y miembro de Piper Txuriak, reflexiona sobre cómo y por qué han cambiado los padres
¿Es la paternidad una oportunidad para transformar la masculinidad tradicional? Juan Manuel Feito, educador social y miembro de Piper Txuriak, responde con un sí rotundo: “Es una oportunidad para transformar la masculinidad tradicional, porque te descoloca. Las criaturas todavía no están encajonadas ni en una caja azul ni en una caja rosa, y llegan con propuestas que no responden a esos modelos de género”, explica.
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En esa línea, añade que la crianza exige a los hombres precisamente aquello que, a su juicio, la masculinidad tradicional no les ha permitido desarrollar: “No es un ámbito en el que puedas refugiarte en el trabajo, el deporte o la acción constante —llámalo sobreactividad, televisión o móvil—, sino que te enfrenta a aspectos que tradicionalmente no se te han atribuido, los asociados a la llamada ‘caja rosa’: la comunicación, la intimidad, la sensibilidad, la empatía o el cuidado”, precisa. Además, sostiene que la paternidad obliga a estar en contacto con el mundo emocional. Por todo ello, concluye, actúa como un espejo.
Los hombres: cuidadores
Desde los talleres y espacios que dinamiza, Feito incita a los participantes a desterrar un modelo de masculinidad que, insiste, no contempla la posibilidad de que los hombres también sean cuidadores, un rol tradicionalmente asociado a la feminidad. “Se suponía que a nosotros nos correspondía ser proveedores, protectores, los roles clásicos de esa masculinidad. Pero esta criatura exige cuidado”, recuerda.
Y cada vez son más los padres en los que ha calado este mensaje. Desde su experiencia como educador —y con solo observar lo que ocurre en la calle—, Feito percibe que la crianza es un terreno cada vez más igualitario. En ese sentido, señala que no hace tantos años ver a un hombre paseando a su hijo en un carrito o encargándose de las tareas del hogar “era casi ciencia ficción”, mientras que hoy son escenas cada vez más cotidianas.
Es como si una piedra dura hubiera ido erosionándose. Aún queda piedra, subraya, pero ya no es la misma.
El avance del feminismo
En la erosión de esa roca el movimiento feminista ha tenido un papel fundamental, según apunta Juan Manuel. Considera que no sólo ha supuesto una herramienta para señalar injusticias, opresión y dominación, sino que también ha iluminado un área que estaba en la sombra, proporcionando así una alternativa.
“Están proponiendo un camino más fresco, más amplio, más nuevo. Sobre todo, en todo el área de construir la sociedad desde el cuidado de las personas y el cuidado de la vida. Ese es el feminismo”, celebra.
Celebra el feminismo en un contexto en el que el 44% de los hombres en el Estado creen que ha ido demasiado lejos, según datos recientes del CIS. Juan Manuel, sin embargo, considera que muchos de los cambios que ha generado en la paternidad no se van a revertir. “Porque, además, no ha sido un sacrificio que hayan hecho los hombres, o los padres, sino todo lo contrario. No es que hayan renunciado a derechos, sino que han dejado atrás cosas que sobraban y que respondían a una masculinidad que no les beneficiaba.”, concluye.