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Vuelve la tómbola solidaria de Zaldibar con cerca de 2.000 premios

La parroquia de San Andrés impulsa una nueva edición para recaudar fondos destinados a comunidades de Colombia

Vuelve la tómbola solidaria de Zaldibar con cerca de 2.000 premiosParroquia San Andrés

La tómbola solidaria de Zaldibar volverá a celebrarse este fin de semana, manteniendo una tradición que supera las cuatro décadas en el municipio. Impulsada desde la parroquia de San Andrés, la iniciativa nació para apoyar a los misioneros del pueblo y continúa hoy con el mismo objetivo, enviar ayuda directa a comunidades con escasos recursos.

La cita tendrá lugar en un local situado en la avenida Bilbao, junto a la carretera. Abrirá mañana, 20 de febrero, de 19.00 a 21.00 horas; el sábado 21 de 10.00 a 14.00 y de 16.30 a 21.00; y el domingo 22 en horario de mañana y tarde hasta el cierre. Durante esos tres días se concentrará el trabajo realizado a lo largo de todo el año.

El origen del proyecto se remonta a los años en los que tres zaldibartarras, Milagros Azpitarte, Javier Areitioaurtena y Javier Peña, desarrollaban su labor en Colombia, Perú y África. Ante las necesidades que trasladaban, un grupo de mujeres comenzó a organizar una tómbola anual para recaudar fondos. Con el tiempo, dos de los misioneros fallecieron y en la actualidad la recaudación se destina a las comunidades colombianas vinculadas a Milagros Azpitarte.

“Sabemos a dónde va el dinero y para quién es”, explica Sonia Molina, voluntaria implicada en la organización. Esa relación directa con el destino final es, a su juicio, lo que ha permitido que la iniciativa se mantenga activa durante más de 40 años y que, en apenas un fin de semana, se logren recaudar alrededor de 8.000 euros. Una cantidad que, aunque pueda parecer modesta, resulta significativa para las poblaciones destinatarias.

Coser para ayudar

El dinero se emplea en necesidades concretas como uniformes escolares, apoyo educativo, mejoras en escuelas o pequeños proyectos productivos para mujeres. Molina recuerda que en una ocasión la aportación permitió comprar utensilios de cocina con los que varias mujeres pudieron elaborar comida para vender y generar ingresos. “Para un niño puede ser un uniforme nuevo para ir al colegio; para una mujer, una olla con la que poder cocinar y salir adelante”, resume.

La base de la tómbola sigue siendo el trabajo artesanal. Diez mujeres integran actualmente el Grupo del Tercer Mundo y confeccionan durante todo el año mantelerías, cojines, bolsas, neceseres, ropa de bebé o muñecos de lana. A ellas se suman cinco o seis personas que se encargan de la organización y el montaje. Fruto de ese trabajo conjunto, en esta edición se han preparado cerca de 2.000 premios, de modo que los boletos pueden salir en blanco o permitir elegir directamente alguno de los artículos expuestos. Además de los trabajos manuales, colaboran comercios y empresas de la zona con distintas donaciones, y desde Berriz también llegan aportaciones de prendas elaboradas para la ocasión.

Con todo ello, la tómbola volverá a reunir al pueblo en torno a una causa solidaria.