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Zuriñe García, tras hacerse con un sol Repsol: "Es un orgullo tanto para mi equipo como para mí"

Tras muchos años de esfuerzo, la chef no oculta su satisfacción y cree que este premio es "como una palmadita en la espalda" que les ayudará a seguir creciendo

Zuriñe García, tras hacerse con un sol Repsol: "Es un orgullo tanto para mi equipo como para mí"Markel Fernández

Este 16 de febrero se presentólaGala anual de la Guía Repsol donde la chef vasca Zuriñe García logró un sol de la guía Repsol. La ceremonia se celebro en el Palacio Ferial y de Congresos de Tarragona, y de la mano de el cocinero Pepe Solla fueron Zuriñe García y Lorena Cuevas, responsables de cocina y de sala, respectivamente, las encargadas de recoger el galardón. El restaurante el Paladar es el único establecimiento vizcaíno premiado en esta edición 2026.

Este reconocimiento ha supuesto un momento especial para la cocinera y su equipo. Tras años de esfuerzo, la chef no oculta su satisfacción, aunque mantiene los pies en el suelo. "Para mí y para mi equipo es un orgullo, llevamos años trabajando para esto", señala. Aun así, se muestra tranquila y sabe que el camino no será fácil. "Es como una palmadita en la espalda que me hace seguir hacia delante, pero sé cómo es este mundo y no puedo emocionarme", asegura.

Zuriñe García, chef del Restaurante El Paladar del Puente Colgante Boutique Hotel, junto a Lorena Cuevas.

Los días posteriores al reconocimiento están siendo intensos y la cocinera cuenta que atraviesa una etapa de emociones que nunca antes había vivido. La chef explica que entre entrevistas y felicitaciones está recibiendo un cariño que nunca antes había sentido. "Están siendo días muy bonitos, pero a la vez muy complicados ya que estoy recibiendo muchas llamadas", reconoce.

Formación

Formada en la Escuela de Hostelería de Galdakao, su camino profesional no fue fácil. Comenzó unas practicas en el restaurante Andra Mari en Galdakao, en el cual tras mucha incertidumbre decidió continuar ahí. "Mi intención no era quedarme a trabajar ahí tras acabar las prácticas", comenta Zuriñe. Durante un tiempo compaginó su formación con los fines de semana en la Pastelería Bizkarra, hasta que tomó una decisión clave: "Decidí abandonarlo para empezar en el Andra Mari cuando me hicieron indefinida".

Uno de los momentos claves de su carrera llegó cuando el chef Josemi Olazabalaga se ausentó del restaurante y ella asumió la responsabilidad de la sección de pescados. "Fue la primera vez que confiaron en mí, y por suerte, esa confianza en mí salió bien", recuerda.

En otro momento de su carrera, trabajó en un colegio del Gobierno Vasco, en el comedor escolar de una escuela Durango, cubriendo una baja. Aquella experiencia le sirvió para darse cuenta que su camino era el mundo de la hostelería. "Me quemé el primer día, lo mío era la hostelería", recuerda. A día de hoy Zuriñe recibe muchos estudiantes en prácticas, a quienes les otorga gran importancia.

Un cambio necesario

Tras muchos años en Andra Mari, la chef sintió la necesidad de cambiar de rumbo. "Todo me molestaba y necesitaba un cambio, estaba demasiado asentada", cuenta. La decisión no fue fácil ya que Zuriñe sentía que iba con una mano delante y otra detrás hacia una nueva aventura, en la cual predominaban el vértigo y el miedo. La adaptación a un nuevo entorno profesional tampoco fue fácil, tubo que amoldarse al método de trabajo del hotel, donde se esperaba mucho de ella y eso le hacia trabajar bajo una gran presión.

"Todo me molestaba y necesitaba un cambio, estaba demasiado asentada"

La cocina y su propuesta gastronómica

La cocina siempre estuvo presente en su vida, toda su familia cocinaba muy bien y en relata que en su infancia, para tenerlos controlados, les metían en la cocina. Allí empezó elaborando todo tipo de platos, desde unas albóndigas que pronto engancharon a quienes las probaban, hasta ensaladillas. "Las hacía muy bien, la gente estaba contenta con mis platos y me iban felicitando, pero no pensaba que me iba a dedicar a ello", reconoce.

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Un plato de la carta de El Paladar.

En su propuesta gastronómica, el menú "Zokoa" con un precio de 90€ añade platos típicos como puede ser la merluza junto a un toque de innovación, con el que mantiene el equilibrio. Entre sus preferencias personales lo tiene claro: "Mis platos favoritos son la merluza en salsa verde o la sopa de pescado". Ya que señala que la merluza, al ser tan sencilla con una buena elaboración puede triunfar fácilmente. También apuesta por el producto de temporada y la renovación constante de la carta.