"Bilbao es un aeropuerto absolutamente seguro"
Grande confía en que en el futuro el Metro conecte con el aeródromo y deja para la esfera política la reclamación del Gobierno Vasco a Madrid de la gestión de aeropuertos
Enfrascados emocionalmente en el funcionamiento de los transportes tras el reciente el accidente ferroviario, quizás toque poner en valor el avión como el medio más seguro. ¿Es Bilbao un aeropuerto seguro? ¿Se pone excesivo énfasis en ciertas imágenes de aterrizajes en días de climatología adversa?
Un aeropuerto está auditado continuamente por distintos organismos, empezando por la Agencia Estatal de Seguridad Aérea y por encima la Agencia Europea de Seguridad Aérea, por lo que tenemos protocolos para todo. Existe normativa interna y estamos auditados por Aenor. La mayor prioridad de los aeropuertos y de las compañías es operar de manera segura. El aeropuerto de Bilbao es absolutamente seguro, y también es una prioridad para los pilotos, cuando hay malas condiciones atmosféricas o viento cruzado, decidir y considerar sus protocolos, que los tienen, y si se desvían a otro aeropuerto.
La nueva normativa europea obliga a conectar todos los aeropuertos de más de 4 millones de pasajeros con la red ferroviaria antes de 2050. Aunque costoso en términos económicos, sigue en el alero la conectividad con Metro Bilbao.
Es complicado, estamos hablando de una obra compleja, yo creo que tarde o temprano el Metro o el tren tendrán que llegar. Está ahí la propuesta de ampliar la Línea 3 del suburbano y creo que hay que ir por ahí.
¿Han barajado en algún momento ampliar el horario nocturno?
No está sobre la mesa porque en este caso creo que lo que debe primar son las cuestiones medioambientales. El aeropuerto tiene suficiente horario para que la conectividad sea importante. Se puede compatibilizar el desarrollo sostenible y un crecimiento de los servicios preservando ese descanso nocturno y potenciando el compromiso que tiene Aena de reducir los movimientos y el ruido por la noche.
¿Se llegará a los 13 millones de pasajeros que recoge el Plan Director?
Establece un marco de 13 millones como escenario máximo y a muchos años vista. Esto no va a ser mañana ni dentro de cinco o diez años, pero tiene que manejar esas cifras de tal manera que todas las obras aeroportuarias que se hagan –que llevan mucho tiempo y con las características especiales que tiene un campo de vuelos y un aeropuerto en particular– se organicen y se adecúen de la mejor forma. Hay que ir pasito a pasito y, sobre todo, tratar de compatibilizar el crecimiento de las infraestructuras con ese incremento que vamos a tener en pasajeros y en operaciones. Ahora mismo estamos en 7 millones y 54.000 operaciones. Pensar en 90.000 se me hace difícil pero veremos dentro de 20 años dónde estamos.
El Gobierno Vasco ha reclamado la competencia de gestión de aeropuertos al Ejecutivo español. ¿Cuál sería el grado de afectación?
No le puedo decir absolutamente nada porque mi labor está en gestionar el día a día del aeropuerto y en todo caso prepararlo con las inversiones que sean necesarias para el futuro. Eso otro está en un plano político entre gobiernos que excede mucho de mis competencias.
¿En qué medida influye en la aeronáutica la estrategia verde?
Uno de los retos que desde luego tiene la aviación es la sostenibilidad, es decir, hacer que las plantas motoras de los aviones consuman menos y que además el combustible sea más ecológico. En lo que compete al aeropuerto hay una apuesta clara de Aena en reducir las emisiones de gases, el CO2 emitido a la atmósfera, de manera que los tractores, las jardineras, los autobuses que se utilizan, cada vez tengan mayor número de unidades eléctricas.
¿Deberían hacer las compañías un mayor esfuerzo en satisfacer a los clientes?El escritor Juan José Millás hablaba hace poco de la “mierdificación” como definición de que, tras la liberalización, se esfuerzan en ver “quién lo hace peor”.
La aparición de compañías low cost produjo dos fenómenos: uno, la democratización del precio de los vuelos, que ha hecho muy asequible que se pueda volar a prácticamente cualquier destino en Europa a precios muy baratos; pero es también indudable que el servicio que se presta a los pasajeros es diferente al que todavía algunas compañías de bandera como puedan ser Lufthansa o Turkish prestan a sus clientes. Hay que seguir apostando por dar un buen servicio de calidad.
¿Se podrá agilizar a corto plazo el acceso en los arcos de control que, a veces, se vuelve engorroso?
Depende mucho del equipamiento que haya instalado en un aeropuerto. La apuesta es ir colocando equipos que lo hagan más cómodo y que a la vez reporten seguridad.
¿Cómo le gustaría que fuera recordada su gestión en Bilbao?
Yo me quedaría con que el equipo que me rodea está haciendo siempre un trabajo muy intenso por mejorar el día a día las instalaciones y confío en que los pasajeros valoren la conectividad y tengan ahora una mejor percepción.
