Cuando acabe el próximo mes de febrero, la zona de Calorcos en Muskiz empezará a experimentar un profundo cambio gracias al plantado de 2.400 árboles que servirán para reforestar esta zona de la localidad muskiztarra ubicada en plena subida a Mello. La especies que se plantarán en esta actuación serán autóctonas, por lo que las encinas, robles y castaños serán las especies protagonistas en esta zona que la institución local busca recuperar tras el incendio que arrasó esta zona en marzo de 2019. Casi siete años después de aquellos hechos que calcinaron 110 hectáreas y que afectaron a varios montes, entre ellos, Mello y su entorno, comenzará la recuperación de este punto de Calorcos que cuenta con una superficie de 6,5 hectáreas.
El Ayuntamiento de Muskiz ha podido acometer este proyecto de mejora medioambiental tras la renuncia de los concesionarios privados de hacerse cargo de los mismos tras el incendio de hace casi siete años y convertirse toda esta zona en titularidad municipal. El Consistorio muskiztarra ha invertido cerca de 60.000 euros en el plantado de estos 2.400 árboles, una tarea que se iniciará en breve y que se prevé que se prolongue hasta finales del mes de febrero. Como medida de seguridad para proteger los nuevos árboles, además se instalará una valla protectora para que estos ejemplares de encinas, robles, castaños, cerezos silvestres y arces crezcan de forma normal.
Esta no es la primera actuación que lleva a cabo el Ayuntamiento de Muskiz para recuperar sus montes y bosques. En el pasado, la institución local muskiztarra ha desarrollado otras tres iniciativas de este tipo, actuaciones con las que se ha podido recuperar una superficie aproximada de 70.000 metros cuadrados, más del 60% de lo que arrasaron las llamas hace casi siete años.
En estas tres actuaciones precedentes se han plantado 3.500 ejemplares, con lo que, sumados a los 2.400 que se plantarán en esta ocasión, Muskiz ha plantado casi 6.000 árboles para recuperar parte de todo lo perdido en el incendio de marzo de 2019.