Separaciones en Bizkaia: "Muchas personas llegan a enero con el duelo hecho"
Elena Muguerza y Erika Álvarez analizan por qué las parejas esperan a que pasen las fiestas para romper
Después de la Navidad y de las vacaciones de verano son dos de los momentos del año en los que se registran más consultas relacionadas con los divorcios. Lo mismo sucede en el caso de las herencias, que después de estas fiestas que terminaron hace ya más de diez días es el momento en el que se concentra la actividad en los bufetes de abogados.
Relacionadas
"Tras el verano las parejas llegan muy agotadas por la convivencia, mucho tiempo que comparten por las vacaciones de los niños donde hay que gestionar ese tiempo de ocio. Qué sucede después de las navidades, pues que al final el periodo navideño es un periodo de mucha carga emocional", señala la abogada Erika Álvarez, socia del despacho de Muguerza Abogados, haciendo referencia a las principales diferencias entre las rupturas de después de verano y tras la Navidad.
Navidad
Las celebraciones de Navidad y ese encuentro con familiares que en algunas ocasiones es la única vez del año en la que se ven, pueden llevar a uno mismo al extremo. "Te sientes más vulnerable porque estás en casa de tus suegros o primos y la otra persona está más arropada", expone Elena Muguerza. En este sentido, añade "cuando estás mal lo hablas con tu madre, con tu padre, con tu hermano... y luego te reúnes alrededor de una mesa con esa persona. Todo está a flor de piel".
Según explican, la llegada de personas que quieren iniciar el trámite de separación o por temas relacionados con las herencias llega después del 6 de enero, cuando se dan por concluidas las fiestas navideñas. Con más de veinte años en esta materia, en esta época del año aumentan considerablemente las llamadas para informarse sobre ello, pese a que la actividad sea constante durante todo el año.
Tres llamadas diarias
En concreto, la semana pasada recibieron una media de tres llamadas diarias, algo que no suele ser habitual teniendo en cuenta que son reuniones que se pueden alargar hasta la hora y media. No obstante, es el paso que deciden dar para, en el caso de las relaciones, dividir caminos.
"Muchas de esas personas que llegan en enero lo hacen con el duelo hecho. Con esto quiero decir que al final antes de Navidad saben que van a iniciar los trámites de separación o divorcio, pero con el fin de evitar contárselo a los hijos o arruinar esas reuniones familiares prefieren pasar las fiestas con normalidad sabiendo que en enero van a dar ese paso", apuntan ambas abogadas añadiendo que lo que les recomiendan es que acudan después de las fiestas navideñas, algo que influye en ese aumento de personas que reciben en este mes de enero. Una situación que se traslada a las herencias “que no están resueltas, sobre todo cuando hay mala relación entre hermanos”.
