Con la vista puesta en 2050, la Diputación Foral de Bizkaia ha empezado a ganar tiempo a la carrera contra el reloj para poder acordar y aprobar la nueva normativa que regirá la gestión de los montes existentes en el Territorio Histórico y actualizar, de este modo, el reglamento actual, vigente desde 1994. De este modo se conseguiría adaptarla a los actuales retos de la omnipresente crisis climática y, al mismo tiempo, a los numerosos cambios legislativos promovidos en este tiempo desde distintas instancias.

El proyecto normativo se fundamenta en la “multifuncionalidad de los montes” y tratará de buscar un equilibrio entre los beneficios económicos (producción de madera y empleo), medioambientales (conservación de la biodiversidad y protección del clima) y sociales (espacios de ocio y salud). Uno de los pilares del texto es la simplificación administrativa para reducir la burocracia. Para ello, se establece la administración forestal como “ventanilla única” para las personas titulares de los montes. Además, se introduce la Declaración Responsable -un documento mediante el cual la persona interesada manifiesta que cumple con los requisitos legales- para agilizar actuaciones en montes de menos de 10 hectáreas, sustituyendo en muchos casos la necesidad de autorizaciones previas que pueden demorarse meses.

Uso de suelos incendiados

En cuanto a la organización del territorio, la diputada de Medio natural y Agricultura, Arantza Atutxa, anunció que la norma propone tres niveles de planificación: estratégica, táctica y operativa. Los planes se elaborarán con procesos participativos y, en el ámbito comarcal, se priorizarán los usos más adecuados para cada zona. Asimismo, se refuerza la protección ante incendios forestales, prohibiendo el cambio de uso de los suelos incendiados durante treinta años y obligando a la restauración de la vegetación.

LOS DATOS. La regulación afecta a 132.000 hectáreas de suelo forestal, lo que representa el 60% de la superficie total de Bizkaia, y donde tres de cada cuatro parcelas (el 76%) pertenecen a propietarios y propietarias particulares. En Bizkaia existen una treintena de especies diferentes de árboles con diferentes tasas de crecimiento. El 41% es de pino radiata, el 28% de árboles son de hoja ancha, el 13% bosque mixto-atlántico y el 17% eucalipto.



El régimen sancionador también se actualizará, estableciendo multas de hasta un millón de euros para infracciones graves y la obligación de reparar el daño causado para devolver el monte a su estado original. El proyecto normativo de gestión forestal queda abierto al debate institucional.