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Edorta RománMeteorólogo

"Los episodios de calor extremo serán cada vez más habituales en Bizkaia"

La tendencia de los días calurosos podría alargarse al mes de septiembre, según el meteorólogo

"Los episodios de calor extremo serán cada vez más habituales en Bizkaia"Cedida

El tiempo siempre ha sido un tema de conversación cotidiano, pero en la actualidad, con la creciente preocupación por los fenómenos extremos y el impacto del cambio climático, cobra aún mayor relevancia. Para profundizar en estas cuestiones hablamos con Edorta Román, meteorólogo cuya labor se centra en acercar la ciencia atmosférica al público de una manera clara y rigurosa. En esta entrevista nos relata cómo ha sido el verano en Bizkaia, meteorológicamente hablando y qué se espera en los próximos meses.

¿Cómo ha sido este verano en Euskadi a nivel meteorológico?

Ha sido un verano seco y caluroso, pero con un comportamiento algo irregular según los meses. Tuvimos un junio muy caluroso, lo que ya hacía pensar que todo el verano seguiría esa tendencia. Sin embargo, julio resultó ser más nuboso, con temperaturas algo por debajo de lo normal y precipitaciones dentro de la media. Agosto volvió a ser muy cálido, con una ola de calor destacada a mediados de mes, donde se registraron temperaturas cercanas o superiores a los 40 grados en muchos puntos de Bizkaia.

¿Ha sido un verano de contrastes?

 Exactamente. Junio y agosto han sido meses parecidos, muy calurosos, mientras que julio fue bastante normal, incluso algo fresco y lluvioso. Eso marca un verano con comportamientos dispares según el mes.

¿Y qué podemos esperar de septiembre?

Prever más allá de dos semanas es muy complicado. En principio, podría seguir la tendencia calurosa de agosto, pero como vimos con junio y julio, no siempre se cumple la inercia. Yo diría que septiembre será cálido, pero no pondría la mano en el fuego.

En los últimos años se habla mucho de fenómenos extremos: olas de calor, tormentas torrenciales… ¿Se están volviendo más frecuentes?

Este verano hemos tenido pocas tormentas, sobre todo en julio, aunque sí hemos visto olas de calor más frecuentes y más intensas. No ocurre todos los veranos, no hay una norma absoluta, pero sí parece que estos episodios extremos tienden a repetirse más.

¿Diría que el cambio climático está detrás de estos fenómenos?

En parte sí. Yo lo noto sobre todo en los meses de transición: junio y septiembre cada vez son más veraniegos, mientras que diciembre cuesta ya verlo como un mes claramente invernal. Es ahí donde más se percibe el efecto del calentamiento global.

Otro tema muy comentado es el aumento de la temperatura del mar. ¿Qué papel juegan los plásticos y microplásticos en ellos?

Influyen bastante. La presencia de plásticos y microplásticos altera el comportamiento térmico del mar y también afecta a la cadena trófica. Los peces consumen sustancias que nunca habían consumido, lo que impacta tanto en los ecosistemas como en nuestra alimentación.

¿Se puede prever la llegada de fenómenos como una ola de calor o una borrasca intensa?

Hay factores que nos permiten anticipar, pero no existe una causa única. La atmósfera es un sistema muy complejo, como un billar con miles de bolas. Un ejemplo claro son los restos de huracanes que llegan a Europa: algunos se disipan en el Atlántico, otros se transforman en borrascas muy potentes al encontrarse con aguas más frías. Eso ocurre casi todos los otoños, aunque la intensidad y la localización cambian.

Este verano se han registrado 45 grados en zonas de interior. ¿Es previsible que esas temperaturas tan extremas se repitan con más frecuencia?

 En teoría sí. Según los escenarios de cambio climático, cada vez deberíamos ver más episodios de calor extremo. No puedo asegurar que el año que viene ocurra exactamente igual, pero sí que en los próximos 5 o 10 años será más probable que se repitan.

Y mirando al futuro, ¿qué cambios climáticos espera en Bizkaia en los próximos años?

Lo principal será el aumento de las temperaturas. Por ejemplo, las olas de frío son cada vez menos frecuentes. En ciudades como Gasteiz, donde lo normal era tener entre cuatro y cinco nevadas al año, en los últimos inviernos apenas se han registrado una o dos. Esa tendencia de reducción de episodios fríos y aumento de episodios cálidos parece clara.