La progresiva jubilación de las personas nacidas entre 1958 y 1977, la generación del Baby Boom, agravará el problema de relevo generacional en las empresas vizcainas. En los próximos diez años en torno a 148.100 trabajadores accederán a su retiro, pero solo 28.405 jóvenes entrarán en el mercado laboral. En otras palabras, las próximas jubilaciones superarán en 5,2 veces las incorporaciones. Es el dato más alto de la Comunidad Autónoma Vasca, que tiene un 4,6% de media, según el Observatorio de Vulnerabilidad y Empleo de la Fundación Adecco.

El desajuste en Araba será del 3,8 y el Gipuzkoa del 4,0. En total el talento senior que se jubilará en la CAV la próxima década ascenderá a 260.600 cotizantes, frente a algo menos de 57.000 entradas de jóvenes en el sistema.

Las escasez de mano de obra y personal cualificado preocupa al 87% de las empresas vizcainas, cuya principal demanda a la administración pública es precisamente ayudas a la contratación de personal. De hecho, el primer quebradero de cabeza de las compañías, con un 64%, es la gestión de las personas. Se trata de un amplio capítulo que abarca el incremento de costes laborales, el absentismo, la atracción de talento, las relaciones laborales, pero también los problemas para encontrar perfiles de trabajadores y el reto demográfico. Son datos de la encuesta que elabora cada año la patronal vizcaina, Cebek, entre sus asociados, que destaca desde hace tiempo ese problema, más allá de cuestiones más puntuales como los aranceles de Estados Unidos o la ralentización actual de las locomotoras económicas de la eurozona.

Carrera de fondo

El relevo generacional ha pasado a ser en definitiva una carrera de fondo en la que la meta está todavía muy lejos y el ritmo con el que se afronta no invita al optimismo. De hecho, un 52%, más de la mitad, de las empresas del metal de Bizkaia ha dejado de contratar personas por no encontrar candidaturas acordes a sus necesidades, un dato que ha aumentado en 2025 diez puntos respecto al año anterior. En esta línea, en su último informe de coyuntura, el pasado mes de julio, Laboral Kutxa advirtió de que Euskadi afronta el riesgo de tener un déficit de hasta 171.000 trabajadores en 2036 por la crisis demográfica. Como solución, entre otras cuestiones, plantea retrasar la edad de jubilación a los 69 años.

El debate está abierto y bullen las ideas ante una cuestión que también siembra dudas en torno a la sostenibilidad del sistema de pensiones. El estudio de Adecco señala que en la próxima década se jubilarán cerca de cinco millones de personas en el conjunto del Estado, mientras que solo un tercio de esa cifra abrirá la puerta del mercado laboral. Es decir, las salidas triplicarán las entradas, una correlación también preocupante pero lejos del dato de Bizkaia, que multiplica por cinco el desequilibrio.

Según la proyección de la agencia de empleo temporal, por cada 5,2 jubilaciones, solo se producirá un alta en el mercado laboral vizcaino. “En este contexto, activar todo el potencial disponible –a través de la integración de la mano de obra migrante, la incorporación de talento con menor presencia en el mercado laboral (como mujeres, personas con discapacidad o profesionales sénior), y el impulso de tecnologías como la inteligencia artificial– será clave para garantizar la sostenibilidad y competitividad del mercado laboral”, señala el informe.

El impulso de la emigración

¿Como calcula la ETT el desajuste del empleo? Tomando como referencia la encuesta de población en del Instituto Nacional de Estadística, actualmente, en Bizkaia hay 105.203 menores entre 6 y 15 años que, en la próxima década, alcanzarán la edad legal para incorporarse al mercado laboral. Si se aplica la tasa de actividad del 27% registrada en la última Encuesta de Población Activa (EPA) para los menores de 25 años en el territorio histórico, se puede estimar que solo algo más de 28.000 de estos jóvenes pasarán a formar parte de la población activa en los próximos diez años.

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Esta cifra “contrasta de forma significativa” con las personas que hoy tienen 55 años o más y que abandonarán la actividad laboral en ese mismo periodo, que están ligeramente por encima de las 148.000.

Por este motivo, a juicio de Adecco, “el fenómeno migratorio es ya indispensable para el mercado laboral, aportando prácticamente todo el crecimiento reciente del empleo”. El estado español “registra flujos migratorios intensos que han elevado la población activa y han evitado una caída demográfica mayor”. En los próximos 10 años, con la jubilación de cientos de miles de baby boomers, esta dependencia de la migración no solo continuará sino que aumentará, resultando clave para paliar la falta de relevo generacional. En concreto, se espera (según proyecciones del INE) que entre 2026 y 2035 lleguen a Euskadi más de 128.000 personas extranjeras, de las cuales aproximadamente un 80% estará en edad laboral y el 70% de ellas buscarán activamente empleo (unas 72.000 personas).