La generación de beneficios económicos, la creación de oportunidades para las comunidades locales y el desarrollo de productos sostenibles son las principales motivaciones para el desarrollo del turismo de montaña, según un estudio elaborado por la Organización Mundial del Turismo (OMT) en base a investigaciones realizadas en un total de 46 países del mundo.

 El desarrollo sostenible del turismo de montaña también se ha identificado como un medio para ayudar a difundir los flujos turísticos, hacer frente a la estacionalidad y complementar la oferta turística existente.

A través de este informe, tanto la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la Organización Mundial del Turismo (OMT) como la Alianza para las Montañas (MP) destacan la importancia de recopilar datos y obtener una evaluación lo más completa posible sobre los volúmenes e impactos que este turismo pueda tener para poder desarrollarlo en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

El informe también aboga por una labor concertada que ayude a concienciar sobre la importancia socioeconómica del turismo de montaña y por políticas específicas para crear empleo, apoyar a las pequeñas y medianas empresas y atraer inversiones verdes en infraestructuras y en la digitalización de los servicios turísticos.

 El turismo de montaña representa a nivel estatal entre el 9 y el 16% de las llegadas de turistas internacionales en todo el mundo, lo que se traduce en entre 195 y 375 millones de turistas solo en 2019.

Sin embargo, la escasez de datos relacionados con el turismo de montaña dificulta o incluso imposibilita la evaluación de las repercusiones económicas, sociales y medioambientales de este importante segmento, según hace mención el informe. 

Las montañas son el hogar de unos 1.100 millones de personas, algunas de las cuales se cuentan entre las más pobres y aisladas del mundo. Al mismo tiempo, las montañas atraen desde hace tiempo a turistas interesados en la naturaleza y los destinos al aire libre y en actividades al aire libre como el senderismo, la escalada y los deportes de invierno. También atraen a los visitantes con su rica biodiversidad y sus vibrantes culturas locales.

 Sin embargo, en 2019, el año más reciente del que se dispone de cifras, los 10 países más montañosos (en términos de altura media sobre el nivel del mar) recibieron solo el 8% de las llegadas de turistas internacionales de todo el mundo.

Gestionado de forma sostenible, el turismo de montaña tendría el potencial para aumentar los ingresos de las comunidades locales y ayudar a preservar sus recursos naturales y su cultura. Y, según la FAO, la OMT y MP, medir el volumen de visitantes a las montañas representa el primer paso vital para liberar el potencial del sector.

 En su opinión, con los datos adecuados se podría controlar mejor la dispersión de los flujos de visitantes, apoyar una planificación adecuada, mejorar el conocimiento sobre las pautas de los visitantes, crear productos sostenibles acordes con las necesidades de los consumidores y elaborar políticas adecuadas que fomenten el desarrollo sostenible y garanticen que las actividades turísticas benefician a las comunidades locales.