Gallarta

Minería en blanco y negro

Los fotoperiodistas asturianos Eduardo Urdangaray y Ramón Jímenez regresan a Meatzaldea con la segunda parte de su obra, 'Tierra Negra. Minas y Mineros', en la que repasan con imágenes analógicas de una gran fuerza expresiva el universo minero

05.01.2020 | 06:19

El Museo de la Minería del País Vasco de Gallarta (Abanto-Zierbena) acoge hasta finales de este mes de enero la exposición temporal Tierra Negra. Minas y Mineros (II). Se trata de la segunda parte del proyecto, impulsado por los fotógrafos Eduardo Urdangaray y Ramón Jiménez, que ya ocupó las salas de exposiciones del centro cultural del barrio de Campodiego el año pasado por estas mismas fechas.

Los fotoperiodistas Eduardo Urdangaray (Mieres, 1969 ) y Ramón Jiménez (Langreo, 1962) han disparado miles de veces sus cámaras -especialmente las analógicas- conformando una ambiciosa enciclopedia gráfica de los últimos treinta años en las Cuencas Mineras asturianas pero también de otras zonas del Estado e incluso de Europa y retratando una sociedad y una forma de vida que hoy se antoja en clara retirada desde que, tras la entrada en la Unión Europea en 1985, el mercado económico único impuso normas globales como la dura reconversión que afectó a la minería o la siderurgia.

Una recopilación -compuesta en esta ocasión por cerca de 40 instantáneas- en la que el paisaje y el paisanaje minero aparecen ajados por la dureza y la penuria de su trabajo, por los accidentes en los pozos mineros, por las asambleas de trabajadores, sus protestas y manifestaciones por el desmantelamiento progresivo o el dolor de los funerales de la familia minera. No hay lugar para las sonrisas ni celebraciones en esta muestra visual, testigo de la transformación del territorio, en la que Eduardo Urdangaray y Ramón Jiménez han registrado los principales acontecimientos acaecidos en las comarcas mineras en las últimas tres décadas con más de 30.000 imágenes de las que cerca de 300 componen la dos publicaciones de la serie Tierra Negra.

Colega La muestra, que en esta segunda edición recorre el último cuarto de siglo de la actividad minera, se desarrolla a través de cuarenta imágenes en blanco y negro que remarcan expresivamente los detalles. Desde los pozos mineros en explotación, minas de montaña, las minas a cielo abierto, distintas labores mineras, retratos humanos, grupos de mineros, grupos de mineros saliendo de la jaula, asambleas o instalaciones industriales. En esta segunda parte de la muestra, se hace especial incidencia, por cuanto significa en los territorios mineros, en los accidentes laborales, de rescates, funerales u homenajes a los fallecidos.

Un retrato coral, en definitiva, de la actividad minera en todas sus vertientes, que permite acercarse a los protagonistas de la historia minera desde un punto de vista humano, componiendo un collage del escenario en el que transcurre la historia en el subsuelo. La muestra recoge varias instantáneas de la minería de Meatzaldea o del horno alto de AHV en Sestao, testigo mudo de la reconversión.