Mungia - “Soy de Mungia por elección”, zanja alzando la cabeza con el gesto de quien está orgullosa del pueblo en el que ha enraizado trabajo y proyecto de vida. Elena Viteri es natural de Urretxu, pero ha pasado toda una vida en esta localidad de Uribe Butroi en la que nació su madre. Aquí abrió hace ya 36 años su tienda de moda, un establecimiento que lleva su nombre y que constituye una excelente atalaya desde la que observa el desarrollo de la localidad. “Siempre he estado entre trapos”, dice riendo, rememorando la tienda de ropa que su ama regentaba en Urretxu. “Me viene de herencia esto de ser tendera”, asegura, señalando que su amama era lechera y la hermana de esta estaba al frente de un ultramarinos en Mungia, muy cerquita de donde ahora está su negocio.

Quizá sea esta fuerte vinculación con el gremio la que le ha hecho implicarse con la Asociación de Comerciantes y Hosteleros de Mungia, entidad que preside y desde la que trabajan para lograr un sector local competitivo, en continua evolución y capaz de permanecer fuerte a pesar de los nuevos hábitos de compra.

Mungia se prepara para San Antontxu. ¡Fiesta grande!

-Yo recuerdo de chavala que era tan importante como San Pedro. Luego tuvo unos años que flojeó un poco y unos comerciantes idearon el concurso de chorizos y morcillas, que le dio un empujón y levantó la feria. Es la Asociación de Comerciantes y Hosteleros de Mungia la que organiza el concurso, que es muy importante.

La cita ha calado con fuerza.

-El año pasado, un chico de Orduña ganó el concurso de chorizos y nos enteramos de que estaba encantado porque le había repercutido en ventas un montón. Y eso es algo destacable. Hay que darle mucha importancia a este concurso porque hay veces que en casa das menos relevancia a las cosas que los de fuera.

Y hablando del gremio, ¿hay buen comercio en Mungia? ¿Hay calidad?

-El de Mungia es un comercio que además de calidad tiene una virtud muy grande, que es la cercanía.

¿Es este un municipio dinámico?

-Es activo pero en días concretos... Aunque lo cierto es que en el día a día hay muchas cosas. En todo lo que se refiere al deporte Mungia siempre se ha movido mucho: bici, frontón, fútbol, rugby...

¿Y hay movimiento asociativo?

-Pues también hay bastantes asociaciones de tipo cultural. Y para mí es muy importante la Asociación de Comerciantes y Hosteleros. Lo que veo clave es evitar el individualismo: tener ese sentimiento de pertenecer a un grupo es importante.

¿Ha cambiado mucho Mungia en las últimas décadas?

-Mucho. Hay mucha población que ha venido a vivir a Mungia. Eso es señal de que les gusta. Es que geográficamente estamos muy bien situados. Estamos a diez minutos de todo: de la playa, del aeropuerto, de Bilbao. Es una situación estratégica para moverte. Lo que no tenemos es buenas comunicaciones. Tenemos una buena comunicación por carretera pero...

Aquel tren...

-Nos falta el tren, exactamente. Si llega la línea 3 del metro al aeropuerto, ¿qué les cuesta estirar un poquito más y que llegue a Mungia? (ríe) ¡Pedir hay que pedir! Eso sería un bombazo para Mungia.

¿Y en qué ha cambiado el pueblo?

-Ha subido el número de habitantes y ha cambiado un poco la idiosincrasia que tenía antes. El casco de Mungia ha crecido mucho pero también el entorno. Mungia tiene algo distinto de otros pueblos: en el casco vivimos la mitad de la población del municipio, pero en los barrios hay también mucha gente, con lo cual tenemos un problema, que son los desplazamientos al centro, donde están los servicios. Para venir al centro solo hay un transporte: el coche. ¿Y qué pasa en Mungia? Que no hay aparcamiento. Y fíjate todos los barrios que tenemos: Atxuri, Billela...

¡Y con carácter propio!

-Y con su asociación, su fiesta, sus comidas... Tienen ese sentimiento que te decía antes, de grupo, de pertenencia. Desde el Ayuntamiento también les ayudan mucho.

Mungia tiene un fuerte carácter de cabecera de comarca...

-Siempre ha sido cabecera de comarca y eso es relevante. Mungia necesita una buena comunicación con esos pueblos. Muchos servicios de barrios y localidades están centrados en Mungia. Eso para mi profesión es bueno porque trae movimiento. Hay que cuidar mucho a esa gente para que siga viniendo y no les resulte más fácil ir a otro sitio que aparcar en Mungia. Para que Mungia sea un pueblo vivo necesita unas buenas comunicaciones

¿Añora algo del Mungia de antes?

-A mí siempre me ha gustado el castillo de Torrebillela y el parque. La primera piscina de Mungia fue la presa que está en el parque. Luego las cosas van transformándose y ahora tenemos un polideportivo. Pero en el parque la chavalería hacía guateques, iban con tocadiscos...

¿Un recuerdo de la infancia?

-Siempre me acuerdo de una foto en el caserío de mis aitites que tenemos tres primos, en el carro con el que bajaba la leche mi abuela. Y detrás se ven gabilles de trigo. Aquí mismo, al lado de Goietas, se cultivaba y se recogía trigo.

Presidenta de la Asociación de comerciantes y hosteleros de Mungia