Coincidiendo con las navidades llegan nuevas ideas que provienen del saber hacer más tradicional. Así nace el turrón de Gazta Turroi Bizkarra&Bizkarra creado por Eduardo Bizkarra y Elisabete Bizkarralegorra. Se trata de un novedoso dulce que surge del saber hacer artesano de las dos ramas del troncal familiar Bizkarra (primos carnales en 1735). La especialista en elaboración de queso y el experto pastelero y panadero han unido sinergias para presentar la nueva especialidad navideña.

Gazta Turroi nace del impulso innovador de Panadería y Pastelería Bizkarra en su búsqueda de nuevos sabores. Y es que la innovación está en el ADN de esta empresa familiar desde su fundación en Usansolo en 1957, y se ha transmitido durante tres generaciones, partiendo siempre de las fórmulas de elaboración tradicionales y de la materia prima más auténtica, con sabor de origen. “Siempre nos ha gustado conectar la innovación y la tradición intentando respetar los aromas y sabores de hoy, rescatando recetas o productos típicos de Euskal Herria”, explica Eduardo Bizkarra, gerente y socio de Bizkarra en su tercera generación, quien añadió que “después de distintas pruebas con posibles ingredientes se decantó finalmente por el queso, “porque nos ofrecía un gran contraste de sabor y a la vez una composición y textura que nos permitía trabajarlo adecuadamente”. Consciente de que la clave del turrón estaba en la elección del queso, Eduardo se puso en contacto con Elisabete Bizkarralegorra. Cuarta generación del negocio familiar Bizkarra, que desde 1924 tiene en Urkiola restaurante, hotel y quesería. Tras distintas pruebas y catas para testar el resultado con distintos tipos de queso, la experta se decantó por un Bizkarra de un año de curación y un sabor intenso. “En cuento me lo propusieron automáticamente dije que sí porque me hacía muchísima ilusión. Nuestro queso se envasa y se vende en 90 días y necesitábamos uno con mucho sabor, graso pero poca humedad y un índice graso idóneo para que la textura final del turrón fuese consistente pero suave”, puntualizó la experta quesera que elabora su producto con ovejas holandesas michan. A partir de ese momento comienzan las pruebas de elaboración perfilando el proceso final para lograr el punto deseado al turrón de queso. El resultado es un turrón que fusiona ambos sabores. Un contraste entre dulce y salado, por un lado, el queso frente a los sabores dulces del resto de ingredientes -almendra, chocolate blanco, azúcar- sin olvidar que es un turrón, con la nota de diferenciación que le aporta la almendra. Asimismo, a la hora de elaborarlo se ha rallado parte de queso para que en boca también se encuentre ese pequeño granulado. “Lo que buscábamos era que supiera a queso pero que no sea excesivamente fuerte para que nos anime a probar un trozo más y no empalague”, puntualizaron los creadores del producto.

700 cuñas En lo que a la presentación se refiere, el Gazta Turroi Bizkarra&Bizkarra ha querido seguir fielmente la representación de un queso teniendo en cuenta que es el producto que le da carácter. Así, en lugar de tableta, se presenta como la típica cuña de queso. Tras cuatro meses y medio de trabajo, se han realizado 700 cuñas (200 gramos cada una) de este turrón que podrá adquirirse tanto en la panadería Bizkarra como en Urkiola a un precio de 7,90 euros. Muy satisfechos con el resultado, los impulsores del novedoso dulce animan a “paladares que buscan algo diferente” y confían que el año que viene pueda repetirse la experiencia. “Este turrón define a nuestras dos marcas y ya hemos reservado quesos para el año que viene”, zanjaron.