BILBAO - Equilibrio, inversión y cohesión social van a marcar los ejes de los presupuestos de Bilbao para 2017. PNV y PSE socios en el gobierno municipal ultiman estos días las cuentas con la idea de presentar los números al resto de los partidos políticos el próximo viernes. A partir de ese momento, en los tres días sucesivos, los concejales desgranarán en comisión las partidas de cada Área y se debatirán las propuestas de la oposición antes del pleno de noviembre. Su aprobación definitiva será en el último pleno del año que tendrá lugar en diciembre. A pesar de la situación actual, el alcalde Juan Mari Aburto, aseguró que “no habrá ningún recorte”. No serán unos presupuestos expansivos pero mantendrán las cifras actuales, garantizó el primer edil.
“Estamos cerrando el presupuesto y destaco en primer lugar la buena sintonía con el partido socialista porque, al final, compartimos las prioridades y eso hace que sea más fácil el diálogo y posibilite el acuerdo”. El alcalde de Bilbao parte de una situación cómoda porque tal y como corrobora con las mismas palabras su socio de gobierno, el PSE, “compartimos las prioridades”, señala Alfonso Gil.
Las instituciones se enfrentan en este ejercicio a una situación menos favorable para las arcas municipales que la vivida el pasado año al iniciar la legislatura. Entonces, los indicadores económicos apuntaron una progresiva recuperación, situación por lo que a pesar de seguir trabajando con rigor y cautela, permitió que el presupuesto de la entidad municipal se elevara hasta la cantidad de 509.800.000 euros. Ello supuso un incremento de 20,1 millones de euros y porcentualmente un 4,1% respecto a 2015.
Esa ligera mejoría se ha visto truncada este año. De hecho, la pasada semana la Diputación ya dio la mala noticia a los Ayuntamientos de que deberán devolver a la caja de Udalkutxa parte de lo que se les entregó a cuenta. En el caso de Bilbao en torno a 23 millones de euros, lo que ha supuesto que muchas instituciones ya se hayan apretado el cinturón este año. El alcalde de la villa ha asegurado que se mantendrán las cuentas de 2016 con lo que en 2017 es de esperar que el Ayuntamiento vuelva a gestionar una cifra en torno a los 509 millones de euros.
Sintonía con los socios
“Aprobar un presupuesto es dar estabilidad a la gestión municipal de todo el año. No se nos escapa cuál es la situación porque la recaudación ha caído y los ayuntamientos, y también Bilbao, tenemos que devolver dinero”. En este contexto, Aburto traslada su intención de presentar unas cuentas para 2017 equilibradas que “nos van a permitir mantener la ciudad con todos los atractivos que tiene”.
Según el primer edil esto se traduce en que la prioridad por el empleo y el desarrollo económico se mantienen. Para este 2016 es uno de los proyectos destacados con un montante de 22,9 millones de euros. Para el próximo ejercicio seguirá teniendo un impulso importante. Junto a ello el alcalde considera fundamental la prioridad por la cohesión social. “Es una ciudad, en primer lugar, para bilbainos y bilbainas, por lo que aquellos que estén en una situación más desfavorecida tendrán un apoyo desde esta institución”. No hay que olvidar que en el pasado ejercicio, Acción Social fue una de las áreas municipales más potenciada.
Pero, además, Bilbao no se puede parar. El alcalde reconoce que “necesitamos contar con todas las alianzas externas para mantener la inversión”. Además agrega que “detrás de esa inversión hay empleo, hay desarrollo económico y actividad económica en un sector que ha sido especialmente castigado por la crisis como es el sector de la obra civil y la construcción”.
Sabe que hay situaciones que se tienen que ir abordando y en este sentido señala que “Zorrotzaurre seguirá con su desarrollo de manera que a lo largo del próximo año se podrán ver ya algunas realidades en la isla”. Junto a estas claves, el alcalde traslada la necesidad de que sea un presupuesto equilibrado entre ingresos y gastos. “Estamos ultimando las cifras, pero vamos a hacer todos los esfuerzos para mejorar la situación en la que estamos asegurando el mantenimiento de los servicios públicos, porque es una base sobre la que construimos la ciudad”, indicó el primer edil de Bilbao.
El alcalde se refiere a que “si la limpieza, la seguridad... funcionan podemos tener una perspectiva de futuro en otros ámbitos. Por eso, otra de las claves con la que trabajamos es mantener los servicios públicos sin renunciar a nada que tenga que ver con la calidad de vida y sabemos que el transporte, la cultura, el deporte... tienen que ver con esa calidad”.
Otro punto de atención de las cuentas serán los barrios. El pasado ejercicio la aportación en cada distrito se incrementó pasando de 1,4 a 1,5 millones, una tónica que el alcalde quiere mantener también en 2017. Así, los presupuestos en ciernes no dejarán de lado los barrios. “Van a estar en el corazón de las cuentas, y no solo a través del plan específico Auzokide. Habrá actuaciones fuera de auzokide que fomenten la cohesión territorial”.
Aburto intentará reflejar en los números la importancia de que haya cohesión urbana para que haya cohesión social y así los barrios altos sientan su pertenencia a Bilbao. “Hay buena sintonía y compartimos las prioridades “, secundó Gil.