Galdakao. A mediados de este año echarán a andar los nuevos autobuses resultantes de la reordenación de las líneas de Bizkaibus efectuada por la Diputación. Entre ellos, lo hará uno cuyo objetivo es acercar a los vecinos de Galdakao al metro mientras esperan a que el suburbano sea una realidad en su municipio. A pesar de la cercanía del estreno, este autocar aún no tiene definidas sus características. Aunque la institución foral había dado por sentado que esta línea desembocaría en la estación intermodal de metro de Etxebarri, la oposición mostrada por esta localidad a "soportar las molestias" que produciría les ha llevado a reconducir el autobús. Así, han propuesto al Ayuntamiento de Galdakao una nueva alternativa: convertir en lanzadera el actual bus exprés; una línea que enlaza el centro del municipio por la autopista con la estación bilbaina de Termibus.
Según el alcalde de Galdakao, Ibon Uribe, este autocar incrementaría su frecuencia y pasaría a funcionar los fines de semana además de recoger a los vecinos de barrios por los que actualmente circula la lanzadera. El recorrido hacia Bilbao que efectuaría arranca en el barrio de Aperribai, pasaría por Bengoetxe, accedería al centro del municipio desde donde tomaría la A-8 en el enlace conocido popularmente como el pinchazo.
a elección de los vecinos Aunque el primer edil no recela de esta nueva propuesta, asegura que el Ayuntamiento "no va a renunciar" a que la lanzadera llegue a Etxebarri, su destino original, si es lo que quieren los vecinos de Galdakao. Para saber su opinión, se abrirá un proceso de participación para explicar las dos opciones y trasladar a los vecinos la elección del itinerario del autobús. Si el destino que desean es el de Etxebarri, el Ayuntamiento pedirá a la Diputación que la lanzadera llegue a este municipio vecino. "Refrendaremos lo que la ciudadanía decida", asegura el alcalde que defenderá que la línea llegue también a Usansolo. El proceso de participación para decidir el destino de la línea empezará a finales de mes, cuando la Diputación traslade los detalles de su propuesta para el bus exprés.
El problema de esta línea llegó después de que el Ayuntamiento de Etxebarri, así como los vecinos de esta localidad unidos en una plataforma en contra de la lanzadera, pusieran el grito en el cielo al enterarse de que el autobús proveniente de Galdakao iba a llegar a su municipio. Ante esta negativa, el alcalde de Galdakao pide "altura de miras". El regidor recuerda que la localidad que dirige "mantiene infraestructuras como el hospital o el ambulatorio utilizadas por vecinos de otros municipios. Que estas infraestructuras estén en Galdakao tiene ventajas, pero también desventajas como son el tráfico, el aparcamiento o las líneas de autobuses que llegan a ellas". Aseguró que "hemos sido muy pacientes. Primero, con el servicio actual de lanzadera que no reúne las mejores condiciones, y, después, con la reacción que estamos viendo en otros municipios ante tema", afirma.
El debate sobre la lanzadera lleva abierto años en Galdakao. Empezó antes incluso de que se alargara el metro hasta Basauri, municipio que contó con un autobús directo a la estación de Etxebarri hasta que tuvieron sus propias paradas del suburbano. Tras una larga espera para Galdakao, llegó la ansiada lanzadera.
Pero lo hizo con otro conflicto. El autobús fue puesto en marcha por iniciativa unilateral del Gobierno vasco. Su carácter fuera de la legalidad llevó a la Diputación a suspenderlo. Como contrapartida, esta institución financió la lanzadera actual que acerca a los vecinos hasta Basauri, a diez minutos andando de la parada de metro de Ariz.