Durango. Desde que se presentara en septiembre de 2011 en un congreso celebrado en Girona, el judo mat ha generado gran interés. La reciente difusión de un vídeo explicativo en internet lo ha puesto en el punto de mira de numerosos clubes. Con medidas de un metro de ancho por un metro de altura, la superficie adaptable cuenta con símbolos, letras y colores, de manera que la lección se convierte en algo lúdico.
¿Cómo se le ocurre a un durangarra inventar una herramienta pedagógica para el judo pionera a nivel mundial?
Todo en esta vida es constante evolución y si no hay cambios todo es lo mismo de siempre. Mi forma de ser me ha llevado a intentar innovar haciendo cosas diferentes al resto. Me gusta ir por otras vías y lo intenté aplicar en el mundo del judo porque es una de mis grandes pasiones.
¿Qué se puede hacer con esta alfombrilla blanda?
Se puede enseñar todo el inicio de la práctica del judo como son las técnicas, caídas o el trabajo de suelo, porque contiene las referencias suficientes para lograrlo. Lo que te permite es llevar al niño hacia una realización de las técnicas más perfectas y correctas, hacia ambos lados. El poder trabajar tanto el lado derecho como el izquierdo por igual, mejorando la multilateralidad es una gran ventaja.
¿Qué destacaría del 'judo mat'?
Ofrece un nuevo camino en este deporte, como es el aprendizaje visual. La mayoría de las personas aprendemos mediante este método, estructurando la información en muestra cabeza. Esto significa que necesitamos ver las cosas para luego ordenar esa información. El aprendizaje con el judo mat se realiza de este modo.
¿Qué ventajas aporta la herramienta a la hora de enseñar?
Si no hay referencias el niño puede estar más perdido. Con el judo mat lo ven mucho más claro y esto les aporta una gran velocidad a la hora de aprender. Además, la calidad de los movimientos son mucho más elevados. Lo que la herramienta me permite enseñar en un año, antes no lo podía hacer en tres.
La difusión de un vídeo en Internet ha sido decisiva para que numerosos países se interesen por el invento.
Hemos recibido muchísimos emails desde Estados Unidos, Argentina, Brasil, Suiza, Italia, Letonia, República Checa, Rusia… Los países ven el potencial de la herramienta y quieren probarlo. Son sobre todo, los clubes con entrenadores jóvenes que tienen ganas de innovar y que están más avanzados pedagógicamente, los que muestran especial interés.
¿Qué siente cuando media Europa se interesa por el invento?
Orgulloso de haber podido aportar algo importante a un deporte que me ha dado tanto. Me quedo con la sensación de estar abriendo un nuevo camino en el aprendizaje.
Acaba de regresar de Francia y la República Checa. ¿Qué tal la experiencia?
Primero estuvimos en Lyon y la herramienta encajó muy bien porque son clubes que tienen una estructura de muchos profesores y la herramienta permite mandar el mismo mensaje al niño. Por otro lado, siempre procuramos hacer las demostraciones con un niño que nunca haya practicado judo. En Chequia la gente se quedo sorprendida cuando el joven en cinco minutos ya estaba haciendo dos técnicas por la derecha y por la izquierda. Me costó más aprenderme cómo se decían los colores en checo para darle las indicaciones (risas).
En unos días, nueva demostración en Rusia.
Esta salida es muy importante porque visitamos el centro olímpico que tiene Rusia en Tyumen (Siberia) y cuenta con 890 niños. Sus deportistas fueron los grandes vencedores en Londres siendo los que más medallas consiguieron. El interés que han demostrado por instalar la herramienta en el centro ya es un paso importantísimo.
¿Cuál ha sido la aceptación del 'judo mat' a nivel de Euskadi?
Por algo se dice que nadie es profeta en su tierra. Muchos países extranjeros han preguntado por la herramienta y viendo la repercusión, es cuando los clubes de aquí han comenzado a interesarse.
¿Estamos ante el descubrimiento pedagógico más importante de este deporte?
Pienso que como herramienta y método, sí. En los últimos 30 años el judo no ha evolucionado en este sentido.
¿Se imaginaba que podían llegar a vivir algo así?
Sabíamos que iba a tener repercusión porque llevo toda la vida en el judo y no existía nada así. La herramienta visual, que tiene mucho margen de evolución, puede aportar mucho a este deporte.
Toda una vida dedicada al judo. ¿Qué le supone este proyecto?
Prestigio para el club y sobre todo, el reconocimiento al trabajo realizado. Es un proyecto paralelo y mi intención no es ganar dinero o montar una empresa. Lo que quiero es dedicarme al club y seguir enseñando a mis alumnos.
¿De quién se acuerda?
Cuando sigo analizando la herramienta me acuerdo de todos esos maestros que me han enseñado o han participado en la creación del judo mat. Al final, he plasmado en un metro cuadrado un montón de horas de aprendizaje y conocimientos adquiridos que me han servido para desarrollarlo.
¿La irrupción del 'judo mat' puede marcar un antes y un después en Durango Judo Taldea?
Por supuesto. A nivel deportivo tenemos un grupo de benjamines que ahora mismo, en las competiciones están arrasando. La herramienta permite que el grupo entero mejore día a día a pasos agigantados.
Está paseando el nombre de Durango por medio mundo. ¿Qué siente?
Siempre hemos querido asociar a Durango con el mundo del judo y que se conozca al pueblo como un lugar donde este deporte tiene importancia y se trabaja bien. Pienso que lo estamos consiguiendo.
Sus alumnos también han sido privilegiados de haber podido participar en el proceso de creación de la herramienta probándola y aprendiendo con ella.
No sé hasta qué punto son conscientes de ello. Recuerdo que les decía que eran los primeros niños del mundo en probar esta nueva herramienta y no terminaban de darse cuenta lo que significaba. Pienso que en un futuro al ver su evolución se percatarán de lo que están viviendo.
¿El invento pedagógico le ha cambiado la vida?
No. Al revés, me hace trabajar más (risas). Constantemente estoy intentando mejorar la herramienta y estoy viajando bastante. Que la gente quiera que les enseñes el trabajo que has hecho es muy bonito. La verdad que estoy encantado con todo lo que nos está pasando.
¿A qué aspira en el mundo del judo?
A que se me reconozca como un profesional, no aspiro a nada más. Lo que quiero es seguir ayudando a mis alumnos para que lleguen lo más lejos posible.