¿Quién vive en una piña y en el fondo del mar...?
Quién vive en una piña en el fondo del mar...? Si la pregunta le asombra y le parece sacada de una nube azul de marihuana la deducción es sencilla: no comparte su vida con niños cerca. La respuesta, no hace falta aclararlo, es Bob Esponja. Y la dirección, para más señas, es la calle Concha 124 (Fondo de Bikini). De allí llegó ayer hasta Bilbao para darle rienda suelta a la alegría; para estar presente en la inauguración de Magic Factory, un lugar tocado por la mano de un niño, en el número 2 de la calle Doctor Areilza, dirección en la que se alojan, de visita en Bilbao, el viejo Bob y sus compadres; desde Patricio Estrella a Calamardo Tentáculos, pasando por el Señor Eugenio H. Cangrejo, Arenita Mejillas o el mismísimo Sheldon J. Plankton, eterno aspirante a conseguir la fórmula secreta de la burguer cangreburguer.
No en vano, Magic Factory lleva más de quince años a la caza y captura de las licencias procedentes de las principales productoras cinematográficas y televisivas (Warner, Pixar, Disney y firmas semejantes...) para hacerse con la explotación de la imagen de los personajes más sobresalientes a través de productos y artículos de consumo, desde el menaje de cocina hasta mochilas y blocs de dibujos, desde muñecos de peluche a carteras o bolsos; desde la papelería a la electrónica. Dirá el lector que esta es una página para todos los públicos y dirá bien, pero hay datos que asombran. Por ejemplo, que la edad media del cliente de la tienda oscila, ¡válgame Dios!, entre los 24 y los 52 años. Ello obedece, según atestiguan los maestros del marketing, a que la tienda mantiene personajes de leyenda como Betty Boop, Piolín o Mickey Mouse, con personajes de temporada como Trancas y Barrancas o Hanna Montana; artículos de consumo adulto como, qué se yo, un teléfono móvil, con otros de uso infantil. Sea como sea, a base adueñarse de las mencionadas licencias han acabado por convertirse en licenciados en sonrisas de media luna... ¡Qué hermoso oficio!
Al mando y al comando de esta factoría de los sueños se sitúan Juan Antonio Álvarez y su compañera, Begoña Álvarez. Ellos han aceptado el reto de ensillar y echar al galope este purasangre. Ayer se lanzaron por la calle uno del hipódromo del comercio y para alentarles se acercaron hasta la inauguración Jorge Aio y Olga Zulueta, los rostros visibles de Bilbao Centro. Sin dudarlo -y sin querer ofender en asuntos tan delicados...- su presencia aumentaba la edad media del publico presente en el estreno de esta tienda de película. A la cita acudieron, insisto, niños de todas las edades, desde Janire Muguruza hasta Pablo Martínez, pasando por Saioa Ortiz de Zarate, Mikel Uriarte, las hermanas Ane y Zihortza Beristain; Aitor Zulaika, Xabier y Andoni Artetxe, enfrascados en una guerra de globos, Iñaki Madariaga y un sinfín de pequeños locos, dicho sea con la licencia de Joan Manuel Serrat.
Arrinconada en la sección de Hello Kitty, otra de las grandes, Maitane Ortega lloraba con susto y desconsuelo al paso de Bob Esponja, un personaje que, en carne y hueso, provoca reacciones muy dispares entre los presentes. Gorka Muñoz y José Luis Hernández, ya entrados en la cuarentena del calendario (ambos frisaban los cuarenta, me juego una burguer cangreburguer y un jugo de estrellas...), querían fotografiarse con el rey amarillo del fondo del mar. Cosas que ver.
Iba echándose la tarde y el local se poblaba de invitados que disfrutaron de una apertura con aire de fiesta de cumpleaños infantil, una atmósfera apropiada. Entre ellos se encontraban Javier Ormaetxea, Leire y Nagore Berasaluze, Garazi García, Miren Elorriaga, Jaime San Román, quien hubo de escuchar la reprimenda de su madre al devorar los pintxos de tortilla de dos en dos, Cristina Zabaleta, Miren Zuluaga, Itziar Andrés, Mikel Medina, Carlota Pascual, Naiara y Carlos de la Fuente, Rosa Palacios, Karmele Urigüen y así una legión de niños y adultos que no olvidarán lo vivido ayer. No en vano, pocas veces se encuentra uno de bruces con un señor agujereado y de piel amarilla, forma cuadrada y sonrisa perenne. Es una visión para recordar.
Casi al tiempo, el local Why not?, abierto en la calle Gregorio Uzquiano de Portugalete, celebraba su primer año de vida. Esa pregunta que esconde un desafío es la respuesta al reto que se planteó Unai Zabala por aquel entonces. Ayer se supo que ha dado en la herradura con la apertura de un local ya consolidado (tiene pintxos como el tiburón a la plancha con salsa de arroz y mandarina, insólitos...) y a cuya fiesta de cumpleaños acudieron, entre otros, Ismael Diéguez, María José Román, Cristina y Estitxu Cuellar, Patxi Ballesteros, Marta Cabañas, Maite Sánchez, Carlos Salvadores, Aitor Carrasquilla, Borja Berroya, Marta Cadahia, Susana Esteban, Borja Somoza, Rosa García,Isa Corral, Sandra Lobo, Josu García y Manoli Álvarez entre otros muchos parroquianos.
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