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Miribilla quiere más colegios

Padres y vecinos dirigen a Lakua sus reinvindicaciones con el objetivo de mejorar la oferta educativa

Miribilla quiere más colegiosFoto: Jose mari Martínez

Bilbao. En Miribilla tienen un objetivo. Los padres pretenden lograr que Lakua les asigne más plazas escolares en los centros que le corresponden al barrio; una lucha que se marcaron cuando más de cien niños, de entre 2 y 5 años, se quedaron sin plaza para el próximo curso. Todo apunta a que este problema se repetirá en los años posteriores, ya que este barrio, formado mayoritariamente por personas jóvenes, posee la mayor tasa de natalidad de Euskadi. Es, por lo tanto, una zona en constante crecimiento, pero sus infraestructuras educativas no han sufrido cambio alguno. Más niños, igual número de plazas. El Departamento de Educación del Gobierno vasco ha asegurado a los padres que este problema "se solucionará solo". Y para ello argumenta que "en época de crisis se tienen menos hijos", aseguran a DEIA fuentes de la AMPA (Asociación de Madres y Padres de Alumnos) del centro Iruarteta tras una reunión mantenida la pasada semana en Vitoria-Gasteiz. AMPA, padres cuyos hijos se han quedado sin plazas y vecinos de Miribilla se han unido en este camino. Tres voces diferentes y una misma meta: lograr la mejor oferta educativa del barrio.

El Gobierno López, sin embargo, no parece estar en la misma sintonía. "No nos han hecho ni caso", dice Patxi, miembro de la AMPA de Iruarteta, antiguo colegio Zabala. Ellos han sido los últimos en reunirse con el equipo de Isabel Celaá, consejera de Educación, para buscar soluciones. "Nos prometieron que el próximo curso ya no tendríamos que acoger a los alumnos de Mujika-Solokoetxe, a los que les están arreglando el centro, y al final vuelven a ocuparnos una planta entera de la escuela", afirman.

A partir de septiembre, más de 200 niños de Iruarteta tendrán que convivir en una planta, la segunda del edificio, para dejar espacio a sus vecinos. "Ni siquiera nos han dado una razón de por qué; a pesar del número de alumnos que tenemos aquí y de que hay niños que no han podido entrar a estudiar por falta de espacio, nos han escogido para este traslado", explica, indignado, el padre.

Pero la falta de explicaciones no es lo que más ha molestado a la AMPA de Iruarteta: "Nos trataron muy mal. No teníamos oportunidad de réplica, fueron cortantes e insultantes en algunos casos", critican. El colegio, que se encuentra en la parte alta de Juan Garay, fue construido en los años setenta y, desde entonces, "no lo han reformado". El pasado año, Educación transformó la tercera planta para que pudieran realojarse los casi 150 alumnos de Mujika Solokoetxe. "Pusieron tabiques de pladur en las aulas para dividirlas e hicieron unos baños nuevos, nada más", se quejan. "Pedimos una reforma casi integral", enumera Patxi. "Pero Educación nos dice que no tiene nada planificado", concluye.

Cuando finalice el curso, el equipo técnico de Celaá comenzará "a tabicar, igual que hicieron el pasado año", la segunda planta del centro. Sin embargo, con el último piso ocupado por alumnos de otra escuela, Iruarteta no puede rendir al 100%. "No podemos desarrollar el proyecto educativo por el que apostamos al apuntar aquí a nuestros hijos", explica. "A Educación no le importa".

Posibles soluciones El problema de las plazas continúa sin solucionarse. Los centros del distrito están saturados y la ampliación de Iruarteta se posiciona como la mejor solución. Así lo creen los miembros de Sin colegios en Miribilla, una plataforma que ha nacido en el barrio a raíz de que un centenar de niños se quedará sin plaza educativa en Miribilla. Y el Ayuntamiento ya ha dado los primeros pasos para que Iruarteta pueda crecer. El Consistorio bilbaino modificó el pasado miércoles el Plan General de Ordenación Urbana, eliminando un vial destinado a la intermodal de Abando que reducía el espacio de juegos del centro. "Todo lo que indique que se va a poder solucionar esta situación es bueno", asegura Estíbaliz Alonso, de Sin colegios en Miribilla.

Las obras dependen de Lakua, quien ya había alertado del problema que suponía el PGOU para ampliar Iruarteta. "A nosotros nos aseguraron que la ampliación era inviable", dice la AMPA.

Padres y madres de Miribilla han tenido que hacer un gran esfuerzo para ponerse al día en este movimiento asociativo. Y no han estado solos en su lucha con las instituciones. A ellos se ha unido la asociación de vecinos, que da un paso más allá y solicita la construcción de un nuevo centro en un terreno de Miribilla de 10.000 m2. Así se lo han solicitado a las instituciones vascas a través de un escrito: "Olvídense de ampliaciones en Iruarteta y acometan las obras necesarias para crear un proyecto escolar eficaz", les instan.