Bilbao. El Ayuntamiento de Bilbao quiere acabar con el caos administrativo que gobierna la ría y que una sola institución sea la encargada de gestionar todo lo que afecte al cauce y sus orillas. El alcalde Iñaki Azkuna desveló ayer en el coloquio de los Desayunos de Fórum Europa, Tribuna Euskadi, que ha propuesto al Ministerio de Medio Ambiente "un catálogo de propuestas para intentar llegar a un acuerdo y que haya una autoridad única de la ría". La iniciativa tiene un objetivo claro: convertir al cauce del Nervión y su perímetro en un escenario de actividades para todos los ciudadanos y visitantes.
El alcalde especificó en el turno de preguntas que su plan para la ría es seguir con su limpieza, a través del Consorcio de Aguas Bilbao-Bizkaia, aunque "la limpieza ya es estupenda". Azkuna aseguró que, a su juicio, la "ría se tiene que transformar en una ría de ocio, hay que sacarle mucho jugo todavía y tiene que dar todavía mucho de sí". De ahí la necesidad imperiosa de que un solo organismo sea la referencia a la hora de tener que intervenir en cualquier aspecto del recorrido acuático.
En la actualidad, la dispersión de las competencias en torno a la ría es total, repartiéndoselas instituciones locales y estatales. La Autoridad Portuaria de Bilbao es responsable de la lámina de agua, el Consorcio de Aguas es el encargado de la limpieza del cauce, la Agencia Vasca del Agua (URA) tiene responsabilidades en el encauzamiento, la Dirección de Costas, perteneciente al Ministerio de Medio Ambiente, manda sobre los muelles, aunque sobre esta competencia hay mucha polémica ya que también dicen que es municipal, en una frontera difusa y polémica.
Así lo ha dejado patente el alcalde Azkuna y candidato del PNV a la reelección el próximo domingo 22. El máximo edil especificó que hoy en día es necesario que "se pongan de acuerdo seis o siete administraciones que mandan sobre la ría" y, a su juicio, "no puede ser que cada vez que viene alguien a poner un tenderete en las orillas de la ría, tengamos una bronca impresionante entre las administraciones".
Y algo más que un tenderete. Conseguir que se llevara a cabo un estudio sobre el deteriorado estado en el que se encuentran los muelles que delimitan el cauce con la ciudad supuso años de negociación entre la Autoridad Portuaria, el Gobierno central y el Ayuntamiento de Bilbao. Al final se llegó a un acuerdo para financiarlo a tres bandas pero nada se ha hablado de las obras necesarias para resolver las dolencias crónicas que padecen las orillas del Nervión.
enquistamiento histórico Una prueba del enquistamiento que existe entre las instituciones por quitarse el muerto de encima de la responsabilidad de la ría y sus muelles fue el contencioso judicial que se demoró durante casi cinco años entre el Ayuntamiento y el Ministerio de Fomento. El quid de la cuestión fue qué institución tenía que asumir el coste de las obras del edificio que linda con el puente de San Antón, en la margen izquierda, después de que se viniera abajo una buena parte del muelle de Urazurrutia sobre el que se asentaba el edificio. Finalmente, el juez dictaminó que la responsabilidad era del Ministerio y tuvieron que pagar.
Por los casos descritos, por otros muchos que se han registrado y, por los que seguramente se darán en el futuro, para Azkuna lo primero que "hay que hacer es arreglar esta situación".
Es el motivo por el que han enviado al Ministerio de Medio Ambiente un documento donde se ofrece una serie de alternativas que hagan viable una ordenación racional de las competencias sobre la ría de Bilbao y la correspondiente asignación de financiación. Es evidente que si el propósito municipal es bien recibido habrá que determinar qué institución se hace cargo de la gestión de la ría, pero también cómo se le va a ayudar financieramente para que lleve a cabo esa labor, un trabajo que incluirán muchas obras costosas.
Con esta única autoridad administrativa, el futuro de la ría se vería mucho menos turbulento y se podría exprimir todo su potencial. El alcalde Azkuna fue claro. "A la ría se le puede sacar mucho jugo, pero lo primero que tienen que hacer las administraciones es no volver loco al administrado, y en este momento le volvemos loco. Fue directo al reconocer que "si no salen más broncas en los periódicos es porque al final, lo arreglamos, pero a esto no hay derecho".
Mientras tanto, la limpieza de las aguas y la presencia de unas orillas urbanizadas y plagadas de paseos y jardines ya están suponiendo una revitalización real del cauce. En el último año, el Ayuntamiento ha habilitado varios pantalanes para facilitar el acceso a las piraguas y pedalos que han sido habituales los dos últimos años. A finales de este mes, el primer triatlhon de Bilbao tendrá su prueba de natación en la ría y, en julio, el Club Deportivo organizará su tradicional travesía de nado entre el Ayuntamiento y Abandoibarra. Personas nadando en la ría, prueba irrefutable de su limpieza y su futuro.