BILBAO. El comité de empresa de Veolia, SAU, concesionaria del servicio de Bilbobus ha insistido en la falta de medidas de seguridad de los vehículos y ha denunciado nuevos percances, como el que ocurrió el pasado sábado, cuando uno de los autobuses que cubre la línea 38 perdió una de sus ruedas e impactó contra la marquesina de la parada Mauricio Ravel.

Para el comité, que también ha censurado el escaso cuidado de los climatizadores, hechos como el ocurrido se suceden por la necesidad del "reapriete de ruedas".

En un comunicado remitido por UGT, el órgano de representación de los trabajadores ha advertido del "peligro" que suponen este tipo de sucesos. "Si hubiese ocurrido en día laboral y en un sitio muy transitado, como es Alameda Recalde, en el centro de Bilbao, la rueda hubiese ocasionado una catástrofe humana y material. Afortunadamente la rueda salió del vehículo en sitio y hora poco transitada", ha explicado.

Además, ha instado a la empresa concesionaria y al Ayuntamiento de la villa a "tomar medidas urgentes" para que el aire acondiconado funcione en todos los vehículos, ya que "temperaturas superiores a 45 grados dentro de los autobuses se pueden volver a producir".

"A esas temperaturas un conductor puede sufrir una lipotimia o pérdida de la consciencia, como ya le ocurrió recientemente a un trabajador, que incluso estuvo hospitalizado un día, a cuenta del golpe de calor", ha censurado.

Por otra parte, ha recordado que los "expertos médicos" aseguran que trabajar en un autobús a más de 35 grados de temperatura produce "el mismo efecto que una tasa de alcohol del 0,8".