Bilbao. Bilbao Metrópoli 30 (BM30) se ha puesto metas muy altas. La asociación compuesta por entidades públicas y empresas privadas aspira a que la urbe bilbaina, como locomotora del resto de Bizkaia y del País Vasco, se convierta para 2030 en una de las cinco regiones más importantes de la Unión Europea y la principal del Estado.

Así lo expusieron ayer el presidente y vicepresidente de la entidad, José Antonio Garrido y Alfonso Martínez Ceara respectivamente, antes de la presentación de la asamblea de la sociedad que se celebró ayer en el Paraninfo de la Universidad del País Vasco.

El acto sirvió para dar a conocer la memoria de todo lo acontecido el pasado año, pero sobre todo fue la puesta del largo de la reflexión estratégica que guiará las acciones de la urbe bilbaina a lo largo de las próximas dos décadas y en las que ha venido trabajando BM30 en los dos últimos ejercicios. Un trabajo que ha determinado una serie de retos que José Antonio Garrido sintetizaba en la necesidad de conseguir "un entorno construido sobre una sociedad vasca integradora, que sea capaz de crear las condiciones adecuadas para que nos sintamos orgullosos como ciudadanos de pertenecer a nuestra tierra; por que seamos capaces de satisfacer nuestras necesidades individuales y colectivas con una calidad que nos distinga, todo ello compatible con nuestras capacidades y recursos".

Es una visión de futuro de cómo se quiere el Bilbao "de nuestros hijos y nietos; un entorno capaz de atraer ideas y proyectos de la mano de su principal activo, los profesionales", especifica Garrido. De hecho, el lema del documento donde se desgranan las iniciativas a desarrollar los próximos lustros es Es tiempo de profesionales.

Pero el planteamiento no se va a quedar solo en ideas y objetivos a conseguir como marca el largo plazo en el que trabaja la asociación BM30. Garrido destacaba que la obtención de un objetivo concreto y diáfanose va a medir con una serie de parámetros: que el País Vasco, con el Bilbao metropolitano como motor tractor, se convierta en la comunidad autónoma más importante del Estado y, a la vez, en una de las cinco regiones punteras en la Unión Europea. Los elementos que se analizarán para ver cómo se consigue el ambicioso logro son cinco. El primero, la renta per cápita o el Producto Interior Bruto de la región; después, la educación en sus tres niveles, primario, secundario y universitario. Un tercer parámetro será el estado de la sanidad; el cuarto, la atención a los mayores; y, finalmente, conseguir una alta cuota de integración entre los tres Territorios Históricos.

El presidente de la sociedad especificó que "cada año mediremos cómo nos encontramos en estos cinco puntos, para ver su evolución y cuánto nos queda conseguir para obtener los objetivos de 2030".

¿Y cómo hacerlo? Se han planteado tres ejes en los que trabajar duro. El primero es el económico-industrial. Además de ser región puntera se pretende que al menos tres grandes empresas asuman el proyecto y sirvan de referencia a los demás. Garrido recordó que siempre han existido grandes firmas vascas que han sido referencia en todo el Estado.

También se quiere conseguir a al menos 200 líderes empresariales que actúen como imanes de una movilización social y profesional en torno a la iniciativa. Y, finalmente, contar con un sistema financiero propio. Un ideal que se articularía sobre las Cajas de Ahorro y que pretende implicar el ahorro ciudadano en proyectos económicos e industriales que generen riqueza.

El segundo eje tiene las tecnologías de la información y la energía como pilares básicos. Con las primeras se quiere recorrer un camino en el que apenas se ha comenzado a andar y en el que se tiene como ejemplo a otras regiones como Silicon Valley. Ahora hace falta que las decisiones políticas, económicas y empresariales ayuden a ponerla en práctica ya que su desarrollo beneficiará a toda la sociedad de forma transversal.

En cuanto a la energía, además de asegurar el suministro continuo para nuestro entorno, BM30 recomienda crear un nuevo tejido industrial de bienes de equipo para abastecer a la empresas que van a liderar, en Estados Unidos y Europa, las energías renovables en las próximas décadas. Y todo estableciendo alianzas con las grandes multinacionales "en base a la calidad de nuestros profesionales y el nuevo prestigio industrial".

Invitación a inmigrantes El tercer elemento crucial tiene a las personas como protagonistas. En el informe se es consciente de la baja natalidad que ya tiene la metrópoli y su repercusión evidente en el futuro próximo. Por ello se apuesta por invitar de forma activa a que vengan inmigrantes, unas personas que se pueden integrar en nuestra sociedad y formar un colectivo humano "comprometido y guiado por unos valores sociales compartidos", indica el informe.

"Entre la capacidad potencial de cada uno de nosotros y de nuestro entorno y el desarrollo final que logremos, lo definitivo es la voluntad propia que nos hace capaces de innovar, capaces de tener ideas, de poner en marcha proyectos, de ilusionarnos y de trabajar con pasión, de sacrificarnos y de arriesgarnos", ha destacado su presidente. Además, ha añadido que es necesario "liberar en cada persona el talento y las habilidades propias, permitiendo a cada uno realizarse como persona y como profesional y, por tanto, ser feliz".

Todo ello, teniendo cinco valores como referencia, la innovación, la profesionalidad, la identidad, la comunidad y la apertura, que se recordarán fácilmente con el acrónimo IPICA.