BILBAO. Iñaki Azkuna lidera de nuevo Bilbao en las próximas elecciones municipales, según los resultados de una encuesta realizada por Gizaker para DEIA. Según este sondeo político, EAJ-PNV sigue siendo la fuerza más votada del mapa político de la capital vizcaina, sin embargo la suma de fuerzas de PP y PSE podrían arrebatarle la Alcaldía. Los datos son desalentadores para EB y Aralar, ya que prácticamente se da por hecho su desaparición, mientras que la gran sorpresa es la incursión de Bildu, que se convierte en llave de la gobernabilidad puesto que Azkuna necesitaría de sus concejales para gobernar en mayoría.

Cuando falta poco más de un mes para las elecciones municipales que fijarán la foto política de los próximos cuatro años, las encuestas no dan lugar a grandes cambios con respecto a la actual correlación de fuerzas.

El mapa político de Bilbao está bastante estabilizado en lo que se refiere a las fuerzas políticas con mayor representación en el Ayuntamiento. Los ajustes que se van a producir tienen que ver con la aparición de Bildu, cuya presencia en estos comicios ajusta los porcentajes de mayo de 2007. Los más afectados por esta nueva incorporación son Ezker Batua y Aralar, que en la pasada legislatura se presentaron en coalición consiguiendo un 8,1% de los votos y dos concejales de Ezker Batua en el Ayuntamiento.

En esta ocasión, los 277.407 ciudadanos con derecho a voto que tiene Bilbao tienden a concentrar las fuerzas políticas en cuatro bloques: PNV, PSE, PP y Bildu. Los nacionalistas siguen siendo el partido más votado, con un apoyo similar al que obtuvieron en las pasadas elecciones municipales, donde alcanzaron el 41,9% de votos. En este caso estarían en una horquilla que ronda entre los 37,9% y los 39,3% de votos. En realidad este descenso no está relacionado con un número menor de apoyos sino con la absorción de lo que en los comicios de 2007 fueron votos nulos y que en estas elecciones irían a parar a Bildu. Aún así, prácticamente obtiene tantos votos como PSE y PP juntos, cuya previsión es que obtengan 21,5% y 19,7% de votantes, respectivamente. Por su parte, Bildu irrumpe con fuerza y en su aparición en los comicios espera conseguir entre un 11,9 y un 13,1% de votos. La nueva coalición aglutina tantos apoyos como la suma de lo que representaron EB y EA en las pasadas elecciones, más los votos nulos que en su día fueron de castigo. Con este panorama político los pactos postelectorales necesitarán de una importante cocina si el PNV quiere evitar un gobierno en minoría. Además, es muy probable que PSE y PP intenten sumar sus apoyos para arrebatar al PNV la Alcaldía. Estos dos partidos no descartan reproducir la fórmula de Gobierno del Ejecutivo vasco, en aquellos municipios en los que la suma de sus concejales se lo haga factible, y este sería el caso de Bilbao.

Los concejales El PNV se mueve en una horquilla de entre 12 y 13 concejales, pero además, el reparto de los votos nulos de 2007 incluso podía restarle un edil. En el caso de PSE y PP, que en 2007 obtuvieron 7 concejales cada uno, en esta ocasión alcanzarían entre 6 y 7 concejales, con lo que en el mejor de los casos la suma de sus fuerzas podría suponer desbancar a Azkuna de la Alcaldía, algo a lo que estaban dispuestos la pasada legislatura pero que no pudieron materializar gracias al pacto que se firmó entre PNV y EB.

En estas elecciones es muy probable, a juzgar por este estudio político de la capital, que desaparezca del mapa político Ezker Batua. Las guerras internas del partido que se han hecho más visibles en los últimos meses habrían supuesto un importante desgaste a la formación de izquierdas, cuya cabeza visible en estos momentos en Bilbao es Julia Madrazo. Incluso los mejores resultados sólo le darían un concejal, lo que a priori tampoco garantiza que un pacto con el PNV le dé una mayoría a ese equipo de Gobierno. La experiencia de Azkuna de gobernar en minoría le hará casi con toda probabilidad buscar apoyos más sólidos, que en este caso vendrán de la mano de Bildu que se convierte en la llave de la gobernabilidad futura.

Los datos de esta encuesta le sitúan entre los 3 y 4 concejales, con lo que en el caso de alcanzarse un pacto entre PNV y Bildu, Azkuna tendría garantizado un nuevo gobierno de estabilidad para la capital puesto que sumarían entre 15 y 17 concejales en función de los resultados obtenidos por cada uno de estos partidos.