La concejala de Desarrollo Económico, Comercio, Turismo y Empleo del Ayuntamiento de Bilbao, Kontxi Claver, ha advertido este jueves de que, dentro del proceso de selección de sedes para albergar los partidos del Mundial de Fútbol de 2030, hay "cuestiones relevantes" que todavía no se han definido, como la participación económica de cada una de las instituciones que están involucradas en sede conjunta de España, Portugal y Marruecos. "Todavía no se ha determinado cuál será el alcance de la participación del Estado en aquellas inversiones o costes que puedan derivarse de la organización del evento", ha revelado la responsable municipal antes de abogar por la "prudencia" en este proceso.
En su comparecencia en comisión, Claver ha recordado que la organización del Mundial 2030 es un proyecto "internacional" impulsado por tres Estados anfitriones -España, Portugal y Marruecos-, por lo que requiere un grado "muy elevado de coordinación institucional, financiera y operativa". Sin embargo, de momento no se ha establecido el modelo de gobernanza para canalizar esa participación a tres bandas, por lo que "hay cuestiones relevantes que todavía no están completamente definidas".
Por un lado, ha explicado la concejala, el proceso de selección de las ciudades donde se jugarán los partidos "continúa abierto" y el modelo definitivo de despliegue territorial del torno "todavía está en evolución". En este sentido, ha recordado que hay ciudades que mantienen sus candidaturas pero hay otras que han decidido retirarlas, como A Coruña, Gijón o Málaga, "por cierto, con diferentes sensibilidades políticas". La alcaldesa de la ciudad gallega, Inés Rey (PSdeG), apeló a las "exigencias organizativas y de inversión" para renunciar al proceso; en Asturias no estuvieron dispuestos a "jugar, dilapidar ni especular con el dinero de los gijonenses", en palabras de su regidora, Carmen Moriyón (Foro Asturias), y en Málaga se quiso evitar "un riesgo para el club y la afición" por las obras, con un coste de 270 millones de euros, que se debían acometer en La Rosaleda. "Entre el Mundial y el Málaga FC, elegimos el club y la afición. No merece la pena", reconoció el alcalde Francisco de la Torre (PP).
Tampoco se ha determinado qué responsabilidad asumirá cada institución a nivel estatal e internacional ni "cuál cuál será el alcance de la participación del Estado en aquellas inversiones o costes que puedan derivarse de la organización del evento". Por ello, ha abogado por actuar con "prudencia", no como opción, sino como "obligación institucional".
Capacidad "acreditada"
Claver ha reiterado que la capacidad de Bilbao para atraer y organizar eventos internacionales está "acreditada. No porque lo digamos nosotros, sino porque así nos lo han trasladado organizadores, visitantes y organismos internacional. Lo ha demostrado el Ayuntamiento y todas sus áreas municipales, nuestras infraestructuras, el ecosistema hotelero, comercial y hostelero, nuestras empresas de servicios, los operadores turísticos, culturales y deportivos, y la propia ciudadanía", ha recordado.
Por ello, ha querido trasladar que el centro del debate "no es si Bilbao tiene capacidad o no para organizar un evento de esta magnitud, que la tiene", sino si el proyecto que finalmente se configure "encaja o no con el modelo de ciudad que queremos y en qué condiciones puede resultar positivo" para la ciudad.
La concejala también ha arremetido contra las "percepciones interesadas" que se han vertido en las últimas semanas respecto a la candidatura conjunta de Bilbao y Donostia, "algunas con más información y otras con menos, algunas construidas sobre datos reales y otras sobre interpretaciones parciales". Frente a ellas, ha defendido que "un proyecto de esta dimensión merece una información contrastada y poder conocer el momento exacto en el que se encuentra el proceso". Siempre, eso si, con la confidencialidad que exige la FIFA en estos procesos. Y es que, según ha señalado, "hacer públicos documentos de trabajo o posiciones negociadoras no solo podría vulnerar compromisos adquiridos, también podría perjudicar la capacidad de defender los intereses de Bilbao en esta fase".
Para terminar, ha vuelto a insistir en la "ambición" por defender la candidatura conjunta para acoger los partidos del evento deportivo pero también en el "criterio" para defender los intereses de la ciudadanía. "Queremos estar en los grandes proyectos internacionales y al mismo tiempo defender aquello que consideramos importante para Bilbao".