En la tienda La Casa de los Minerales está Mari Carmen Jiménez, que reconoce que abre en festivos porque “sino, no me llega”. En las jornadas como hoy es ella la que se encarga de subir la persiana de su comercio en el que además, de minerales, se pueden encontrar piezas de joyería de plata. “Tengo empleados pero ellos tienen sus fiestas y deben librar”, subraya esta autónoma.
La decisión de abrir en un festivo también está ligada a si al día siguiente es laborable o no. Y en el caso de mañana, al ser sábado, todos los comercios levantarán sus persianas como si fuera un día entre semana. “Normalmente los festivos sólo abro por la mañana y los domingos también”, comenta esta mujer quien insiste en que su elección está ligada a aumentar la recaudación de su comercio. “Si quiero que me llegue para pagar la seguridad social, los salarios, todos los gastos, tengo que trabajar”, resalta.
Pequeños detalles
Este establecimiento lo combina con otro local: Tarot Carmen, que se encuentra a escasos metros. “La gente viene aquí porque tienen que hacer un regalo”, asegura. Los minerales conviven con “pulseras o colgantes” pero Mari Carmen Jiménez completa su oferta con “velas y otros detalles que tengo en la otra tienda”.
En vísperas del Día de la Madre, la propietaria de ambos establecimientos comenta que “no se nota mucho” en las ventas. “Antes sí que se vendía más por estos días o por San Valentín. Igual regalan ramos de flores pero lo que son detalles como los nuestros, no tanto”, cuenta Jiménez quien el mes de mayo marca la época en la que hay más actividad. “Un poquito mejor que en invierno sí es, pero realmente tengo un comercio en el que no hay muchas subidas de ventas o bajadas. Es más estable”, concluye.