Uribarri ha despedido en la mañana de este lunes a Luis entre lágrimas. Lo ha hecho con unos silenciosos minutos frente al establecimiento que regentaba en el número 7 de la calle San Valentín de Berriotxoa, el bar Fernan. Entre los asistentes a esta convocatoria, organizada por la Asociación de Comerciantes del distrito, muchos de ellos todavía creen que lo sucedido ha sido una pesadilla. "Todavía no nos lo creemos", señalan personas cercanas al hombre de 67 años del barrio bilbaino de Uribarri "de toda la vida".

En torno a 200 personas se han congregado frente al bar que regentaba en Uribarri para dar un último adiós a Luis. Después de unos minutos de completo silencio, los dos centenares de personas han comenzado a aplaudir. Un adiós muy sentido para honrar a quien durante años les sacaba una sonrisa. "Venías más o menos veces, pero sabías que él iba a estar", apunta una vecina.

Flores y velas en la entrada del bar Fernan que regentaba el vecino de Uribarri asesinado el pasado viernes Pankra Nieto

Junto a ella está Juan, un residente de un portal próximo al que tuvieron lugar los hechos —el número 12 de la calle Maurice Ravel— que siente "mucha tristeza" por lo ocurrido este pasado viernes. "He leído que entra a prisión provisional. Ojalá pague cada día de vida que le ha quitado a Luis", manifiesta.

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"Respeto"

La familia del fallecido ha pedido "respeto" por Luis. Tres días después del asesinato de Luis a manos de su pareja sentimental, María, una mujer de 55 años de origen latinoamericano, la familia reconoce que salir a la calle sigue siendo duro, más estando delante del bar.