Los vecinos de Camino Miramar del barrio bilbaino de Arangoiti, aseguran vivir "atemorizados" por un hombre que desde hace unos días ocupa el cuarto de ventilación del garaje del edificio. Según ha relatado en Radio Nervión Andrea, una de las vecinas de la comunidad, el miércoles de la semana pasada se dieron cuenta de que había una persona ocupando dicha zona del garaje. "Sabíamos que este hombre ya había estado en el garaje del edificio de enfrente y le dejamos una nota para que abandonase el espacio donde se había instalado", cuenta.

Sin embargo, la situación se descontroló este pasado sábado cuando el hombre mostró sus partes íntimas a dos niñas de 13 y 14 años. "Desde el sábado a mediodía los vecinos se empezaron a mover porque esta persona se había bajado los pantalones ante la hija de uno de los vecinos, y lo mismo ocurrió con otra niña a la tarde", explica esta vecina. Tras este incidente, a eso de las 22.00 horas los vecinos llamaron a la policía y acudieron al cuarto de ventilación para desalojar al hombre.

Fue entonces cuando, según explica Andrea, este individuo se volvió violento y se inició un enfrentamiento con los vecinos que se alargó hasta las 03.00 de la madrugada. Lejos de terminar ahí, esta vecina de Arangoiti cuenta que "el lunes a las 07.00 horas de la mañana el hombre apareció con un cúter, rompió algunos cristales y empezó a tirar piedras. Las personas que salían de casa para ir a trabajar iban con miedo".

Aumento de la tensión

La tensión fue escalando durante el día hasta el lunes por la tarde cuando, según ha podido saber este periódico, el hombre tuvo que ser trasladado al hospital. "Por la tarde esta persona seguía rondando la zona con el cúter y amenazando a todo el que pasaba. Entonces, los vecinos que han ido dando la cara estos días, fueron a por él, que se atrincheró en el portal de enfrente", explica. Además, asegura que el hombre se autolesionó. "Empezó a pegarse cabezazos contra el cristal del portal, aunque él dice que le pegaron los vecinos", añade.

Por la noche la policía tuvo que intervenir de nuevo ya que, según relata esta vecina, "el hombre volvió a parecer y los vecinos comenzaron a perseguirle". "La policía nos dijo que este hombre se iba a quedar por allí y que ellos no podían echarle", añade.

Esta vecina de Camino Miramar asegura que han puesto la situación en conocimiento de Alokabide, sistema gestionado por el Gobierno vasco al que pertenecen las viviendas del edificio. Ante la falta de soluciones, Andrea explica que "nosotros estamos haciendo la ley, no estamos tomando la justicia de nuestra mano para protegernos".