Bilbao - El proyecto para sumar un nuevo albergue para personas sin hogar en la Santa y Real Casa de Misericordia va tomando forma. Si los plazos se cumplen, para finales de 2018 la institución bilbaina acogerá un centro con 20 plazas para dormir que también contará con otras 20 plazas para centro de día. El proyecto se enmarcará en un edificio independiente, por lo que no interferirá en el resto de las actividades que albergan las instalaciones, como la residencia de personas mayores. Las obras de adecuación del inmueble, para lo que el Ayuntamiento de Bilbao destinará 350.000 euros durante este año, comenzarán el último trimestre.

En palabras de Iñigo Pombo, concejal de Acción Social, que ayer compareció en comisión a petición de PP para detallar el plan, la céntrica ubicación de La Misericordia ha sido clave para decantarse por este espacio, además de la función primigenia para la que fue concebida la institución, centrada en “ayudar a las personas desfavorecidas”. Asimismo, el edil reveló las complicaciones del área para hallar espacios de estas características. “No podemos negar la existencia del efecto nimby que dificulta la creación de un servicio de este tipo”, admitió en relación con el rechazo vecinal que generan estos proyectos. En ese sentido, subrayó que el edificio esté alejado de viviendas.

“Hemos valorado otras ubicaciones que no han trascendido”, reveló por su parte Paco Dehesa, director de Acción Social, quien tras citar las Escuelas de Ollerías expuso “la soledad” a la que se enfrentan los trabajadores sociales cuando buscan emplazamiento para un proyecto de estas características. En ese sentido, incidió en la adecuación de La Misericordia, donde el centro de día permitirá “iniciar la socialización” de las personas sin hogar “en un entorno no tan de formal”. Asimismo, según expuso el concejal -aclaró que hasta la fecha han actuado “con discreción más que con secretismo”-, la última reunión con los responsables de La Misericordia tuvo lugar el jueves para acordar algunos requisitos, como un acceso independiente al futuro albergue.

Desde el Consistorio de Bilbao llevan meses trabajando en una estrategia para abordar la problemática de las personas sin hogar. “Nuestra primera conclusión fue la necesidad de crear un servicio que aliviara la situación del albergue de Uribitarte, que atendiera la baja exigencia”. Tras el recuento del 26 de octubre de 2016, cuando se contabilizaron 114 personas durmiendo en la calle, la reflexión se ha centrado en buscar los motivos por los que estos no acuden a los servicios sociales, con el fin de mejorar la oferta existente.

“No se les debe poner muchas condiciones de acceso; que puedan acudir con su mascota, que no haya una hora fija de entrada, que se pueda custodiar sus escasas pertenencias...”, afirmó Pombo entre las condiciones previstas dentro de la “baja exigencia” que se exigirá en La Misericordia. Además, subrayó “que las estancias tengan mayor duración, ya que hay personas que no quieren perder su sitio en un cajero para estar una semana en un albergue”.

Desde la oposición concedieron que Bilbao sea el municipio vizcaino en el que mejor respuesta se da a esta problemática. Sin embargo, tanto Óscar Fernández Monroy (PP), como Alba Fatuarte (EH Bildu) evidenciaron el “déficit” de albergues en el centro desde que en 2013 se cerrara el ubicado en Mazarredo. Por otra parte, Amaia Arenal (Udalberri, consideró que “el problema de alojamiento de urgencia va más allá del Ayuntamiento y los servicios sociales”, por lo que instó a buscar soluciones por otros medios.