Bilbao - Hay personas que llevan 40 años sentándose a la mesa en el comedor social de Irala y otros que están de paso. “La gente nueva come el primer plato, repite, luego el segundo y todo en 20 minutos, volando, porque su vida es la calle”, cuenta el franciscano Toño Pérez, responsable de este recurso que ofrece 180 servicios diarios, repartidos entre comidas y cenas.

El 75% de los usuarios de este comedor son inmigrantes. “Hace dos años había algo más de subsaharianos y ahora hemos vuelto a lo de tiempo atrás, con más magrebíes. Tenemos un 40% magrebí, un 23% subsahariano, un 25% de aquí y el resto, de otros países”, detalla este religioso, quien añade que “los dos últimos meses han pasado entre 60 y 70 personas nuevas, todas de Ceuta, y prácticamente no queda ninguna. Están unos días y tiran hacia Francia, Bélgica,...”.

Al igual que en otros comedores, también en este las mujeres son minoría, apenas un 6%. “Hay muchas menos en la calle y en los servicios hay una discriminación positiva hacia ellas por la mayor vulnerabilidad. Una mujer que no quiera dormir en la calle no tiene por qué hacerlo. En cambio, para todos los hombres no hay cama”, dice. Conveniados con el Ayuntamiento de Bilbao, reciben “mucho género” del Banco de Alimentos y donativos de particulares, incluido “el típico abuelo que tiene huerta y no da salida a tantos calabacines”, apunta Toño Pérez.

En el comedor Conde Aresti, de Zabala, donde ofrecen 50 comidas y 100 cenas diarias, el perfil de usuario “fluctúa”, aunque una de sus trabajadores calcula que la mitad son extranjeros y la otra mitad autóctonos. “El que es de aquí es de mediana edad, mientras que el que viene de fuera es más joven. Mujeres habrá cuatro o cinco entre cincuenta”, estima.

En el comedor Apostólicas, de Indautxu, que gestiona Cáritas, tienen conveniados con el consistorio 200 menús, pero vienen ofreciendo entre 180 y 190. “En 2015 se atendieron 987 personas diferentes, la mitad extranjeras y entre estas hay latinoamericanos y africanos, no solo magrebíes”, detalla Carmelo Corada, responsable de comunicación de Cáritas Bizkaia. En el comedor que tienen en Barakaldo, donde ofrecen 70 servicios diarios, la cifra de autóctonos ronda, en cambio, el 70%. - A. Rodríguez