Bilbao - El viaducto de Miraflores se abrirá al paso de peatones según anunció ayer la diputada de Obras Públicas y Transportes, Itziar Garamendi en la comisión de Juntas Generales. Una apertura que venían esperando tanto en Miribilla como en Bolueta y Santutxu, que aún carece de fecha, pero que sí tiene ya casi proyecto constructivo a la espera de cerrar algunos flecos con el Ayuntamiento de Bilbao. La diputada informó que la obra será financiada por el ente foral y el municipal y aunque está pendiente de su "valoración económica definitiva", Garamendi ha adelantado que tendrá un coste superior a los 600.000 euros. El plazo de ejecución rondará los seis meses. Solo se habilitará el paso para personas en la margen derecha del viaducto en dirección Miribilla y será necesario crear un itinerario entre la gasolinera y el puente, por el talud que delimita con el parque de Bomberos. Esta parte de la obra será asumida por el Ayuntamiento. La Diputación financiará el ensanchamiento de la actual acera a 2,36 metros y la colocación de un vallado de dos metros de altura para evitar incidentes lamentables. Aitor Torre, de Bildu, grupo que preguntó por una iniciativa que ya se solicitó hace dos años criticó la demora del citado proyecto.
Por otra parte, la comisión de Obras Públicas aprobó ayer por unanimidad una proposición de que insta a la Diputación a iniciar las actuaciones necesarias para la mejora de la seguridad vial en la carretera foral 2122 a su paso por Plentzia, "con la mayor urgencia posible y en coordinación con el Ayuntamiento". Una aprobación no exenta de polémica ya que desde la oposición se acusó a la Diputación de no solventar el problema existente en un punto con otros muchos servicios, además del vial. Desde el grupo de PNV, su juntero Jon Larrea, indicó que parte del proyecto de mejora de esta vía está relacionado con unos nuevos accesos viarios que tiene que financiar los propietarios del suelo y no la Diputación e instó al Ayuntamiento "a asumir su responsabilidad".