Bilbao - El remozado edificio de Papelera, ubicado en la todavía península de Zorrotzaurre, será el conejillo de indias de un proyecto pionero en Europa por el cual se aprovechará el calor que el sol genere en verano para, tras almacenarlo, utilizarlo en la época fría del invierno. Un sistema auspiciado por la empresa vasca Tecnalia, del que apenas existen algunas experiencias menores en Alemania, y que puede llegar a ahorrar hasta un 50% de energía calorífica con respecto a los sistemas térmicos tradicionales.

La iniciativa, denominada Integración Efectiva de Sistemas de Almacenamiento Térmico Estacional en Edificios Existentes (Einstein son sus siglas en inglés), está en pleno desarrollo en la antigua nave industrial que está llamada a ser punto de referencia de artes alternativas y que gestionará a partir de otoño Bilbao Ekintza.

En síntesis, Einstein pretende desarrollar, y demostrar, que es viable un sistema de calefacción de bajo consumo energético, basado en el almacenamiento térmico estacional en combinación con bombas de calor para cubrir la demanda de edificios con muchos años en sus tabiques.

Sergio Saiz, el especialista de Tecnalia responsable del proyecto, explica que "la iniciativa es pionera, partió de aquí, y tras presentarlo a las autoridades europeas aprobaron una subvención para ponerlo en marcha con dos iniciativas piloto".

Instituciones implicadas Aunque en un principio iba a ser un edificio de Zarautz el protagonista, finalmente se ha optado por la nave de Papelera después de que fuera totalmente remodelada y se pudiera actuar en el mismo sin problemas. Junto a Tecnalia y el Ayuntamiento, a través de Bilbao Ekintza, también están implicados en el proyecto el Ente Vasco de la Energía (EVE) e Ihobe, entidades ambas dependientes del Gobierno vasco.

El otro lugar donde se va a construir la segunda planta piloto es un hospital de la capital polaca de Varsovia. En este caso, el sistema y el almacenamiento por construir es más grande que el de Bilbao, ya que se va a administrar calor para varios edificios que no componen un distrito vecinal, pero casi.

En ambos proyectos el plan arrancó en 2012 con un horizonte de finalización de 2015, aunque en Bilbao el sistema se pondrá en marcha ya este mismo año. De hecho, Acciona, la empresa constructora también implicada en la iniciativa, ya trabaja en el edificio Papelera. Los paneles solares que absorberán el calor del astro rey en los meses veraniegos han sido instalados en la techumbre curva del antiguo depósito de bobinas de papel. También se han colocado paneles de control y conducciones por las que discurrirá el agua caliente hasta el tanque de agua y luego al interior de la nave industrial. El calor se aportará desde abajo por el suelo radiante que se instaló durante la remodelación y por bombas de calor.

La clave del proyecto

El depósito que almacenará el agua caliente "es la clave de este proyecto y la idea es que esté instalado en julio", indica Sergio Saiz. El especialista explica cómo "el tanque será cilíndrico de unos diez metros de altura, contará con una cimentación especial y en su interior se almacenará el agua calentada previamente con las placas solares". El volumen de líquido estancado será de unos 200 metros cúbicos. Un aislamiento especial, en el que ha trabajado Tecnalia, será lo que permitirá que se mantengan los 90-95 grados que alcanzará el líquido en el tanque. "Los cálculos que hemos realizado indican que se puede perder un grado de calor a la semana", explica Saiz. Pérdida aceptable teniendo en cuenta las condiciones climáticas de Bilbao. El técnico explica que "por una parte, sí es cierto que aquí no tenemos demasiadas horas de sol para calentar el agua, pero también tenemos la ventaja de que nuestros inviernos no son muy duros y la necesidad de calefacción no es tan intensa como en los países del norte de Europa".

Otra ventaja es que la estratificación del tanque permitirá cargar el depósito de agua a la vez que es extraída para su función calefactora. Sergio Saiz asegura descriptivo que "mientras el depósito se encuentre con agua caliente, la factura que habrá que pagar será cero euros".

Uno de los inconvenientes que se va a encontrar en Bilbao es la peculiar utilidad que va a tener el edificio Papelera. Sus futuros usos serán variados teniendo siempre como objetivo desarrollar actividades culturales y sociales alternativas diferentes. Ello supondrá que las necesidades de calefacción variarán mucho y no serán homogéneas, como puede ocurrir en un edificio de oficinas o en el hospital de Varsovia donde también se va a instalar este sistema.