Bilbao. Rebajes y ensanchamiento de aceras. Implantación de nuevos pasos peatonales. Colocación de baldosas pododáctiles. Mejora del alumbrado. Rampas y escaleras mecánicas. Ascensores exteriores. Bilbao se ha ido reciclando para adecuarse a los tiempos y a sus ciudadanos. "Queremos crear una ciudad para todas las personas", asegura José Luis Sabas, concejal de Obras y Servicios.
"Hay pequeñas actuaciones en la accesibilidad que suponen mucho para los vecinos y quienes sufren esas barreras todos los días. Por eso, esas pequeñas actuaciones que mejoran la vida de las personas son nuestra prioridad y a ellas dedicamos gran parte de nuestro trabajo", explica. Un ejemplo de estas reformas es la creación de 20 rampas serpenteantes en la zona sur de la calle Jesús Galindez, que finalizó el pasado mes y que se traduce en la eliminación de una pendiente del 22%. "La gente está muy agradecida con esta nueva imagen de la calle porque ahora pueden subir perfectamente", apuntan fuentes del área de Sabas.
Crear un Bilbao accesible y seguro. Esos son los objetivos de todas las obras de mejora que se han ejecutado en la villa durante los últimos años; unos objetivos que responden, a su vez, a las demandas vecinales. "Más que peticiones son necesidades. No podemos trabajar de espaldas a los vecinos y tenemos que llevar a cabo todas las medidas necesarias para mejorar la calidad de vida de la ciudadanía", comenta el concejal.
Por ese motivo, no solo se cuida la accesibilidad como tal, sino todo lo que tiene que ver con ella, como el alumbrado. En este sentido, Bilbao ha apostado por la seguridad que aporta una buena iluminación y por el bajo coste de la misma, sumándose así a la corriente sostenible. El cambio se refleja perfectamente en la reforma de las escaleras del colegio Maristas, en Iturribide, que comenzarán a usarse hoy mismo y que han supuesto "la eliminación de uno de los puntos negros para las mujeres de Bilbao", según describen fuentes del área. "Se ha mejorado la luz, convirtiéndolo en un lugar más estético, más seguro, más accesible y encima, se reduce el consumo, ya que las nuevas bombillas son sostenibles", describen. Las calles Uhagón, Barrainkua, travesías A y B de Uribarri, Artalandio y Artasamina también han cambiado su alumbrado.