Peticiones sin techo
Personas que viven en la calle redactan y entregan a los partidos políticos un decálogo con el que combatir el drama de los 'sin hogar'
Bilbao
Carmelo no solo es un ejemplo de superación. Carmelo es una esperanza. Una luz al final de túnel para todos aquellos que, como él, se vieron un día en la calle, solos después de perderlo todo. Carmelo es la muestra de que se puede salir de ese círculo de soledad y desesperación y de que si uno lo desea se puede recuperar todo lo que un día se pensó perdido. "Se puede salir de ese mundo. Hay que tener muchas ganas y mucha fuerza de voluntad. Se aprende a tener fuerza de voluntad", asegura.
Carmelo, trabajador jubilado de Renfe, comenzó a beber a los 15 años y después de más de 45 de alcoholismo, de separarse de su mujer y de verse en la calle, tomó la determinación de acudir a una asociación para abandonar su adición. "Lo nuestro es una enfermedad y como tal tiene cura, aunque tenga que pasar un año o dos hasta a acostumbrarse a ser abstemio. Entonces te sientes uno más", señala. Actualmente, Carmelo está rehabilitado, continúa asistiendo a sesiones de rehabilitación en la asociación Emaus y ha recuperado su matrimonio. "La cosa va muy bien. Estoy muy contento por el trato que me dan y de cómo evoluciono", añade.
Carmelo es una de las cerca de 250 personas en riesgo de exclusión social que, convocados por la plataforma Beste Bi, se concentraron ayer en las Torres Isozaki de la capital vizcaina. La intención fue presentar un decálogo de propuestas con las que quieren acabar con el sinhogarismo.
"Lo que realmente pedimos es que todos tengamos una vivienda digna y, más que eso, un hogar, porque no somos personas sin techo, lo que nos falta es un hogar y para ello hace falta un trabajo. Pedimos poder ir por la calle con la cabeza alta", aclara Carmelo. "Reivindicamos las necesidades básicas de la gente sin hogar, porque se necesita de todo", añade Ricardo, otra de las personas en riesgo de exclusión social que, gracias al apoyo en la Plataforma por la inclusión residencial y a favor de las personas sin hogar, ha encontrado la fuerza suficiente para salir de la calle.
Asimismo, Beste Bi aprovechó el inicio de la campaña electoral para presentar el decálogo a los diferentes partidos políticos. "Esperamos que los partidos políticos tomen estas propuestas como suyas", afirmó Mikel Barturen, miembro de Beste Bi. "Hemos organizado esto para que las instituciones nos escuchen y se acuerden de que estamos aquí y que estamos sin hogar", recordaba Ricardo. A pesar de las esperanzas depositadas en el decálogo por parte de los miembros de la plataforma, Carmelo ve "complicada" su consecución. "Aunque habrá más de un político que se interese por ello, es difícil que lo lleven a cabo", sentencia.
Aniversario Como cada año por estas fechas, Beste Bi organizó una acto conmemorativo de su fundación. Aprovecharon su quinto cumpleaños para lanzar a la ciudadanía en general y a la clase política en particular una pregunta: ¿qué ciudad sueñas tú?
"Desde las personas y entidades que formamos parte de Beste Bi soñamos con una ciudad inclusivas, donde nadie viva en la calle; una ciudad donde nadie muera en la calle -en referencia al sin techo de 42 años que el pasado 14 de abril falleció de muerte natural en el Casco Viejo bilbaino- y una ciudad donde la sociedad responda adecuadamente a las necesidades de las personas en situación o riesgo de exclusión social", argumentó Barturen. Además solicitan: prevenir antes que curar; garantizar el derecho a la vivienda, a la salud y la calidad de los servicios; "es más fácil ayudar a alguien a punto de caer, que levantarle del suelo", reza el decálogo; ofrecer una atención integral, o una política de inserción laboral adaptada con una adecuada planificación.